Coron, Filipinas

Después de pasar tres noches en El Nido nos dirigimos a la isla de Corón. Alas 6 de la mañana un fast ferry de la compañía Montenegro nos llevará desde el puerto de El Nido a este preciosa isla al norte de Palawan. El viaje dura aproximadamente unas 5 horas y pronto nada más llegar nos organizamos un tour para visitar todos los mejores lugares. Lo ideal es disponer de tres días para hacerlo con calma y en grupo pero como no teníamos tiempo decidimos hacer un tour privado algo mas caro pero con la ventaja de verlo y disfrutarlo todo nosotros solos. Aquí la ventaja es que los lugares a visitar están mucho mas cerca que en el Nido con lo cual ves mucho mas en el mismo tiempo. Al igual que hiciéramos allí realizamos dos tour uno cada día de los dos que estuvimos. Lo primero es acercarse al mercado que hay junto al puerto de recreo y comprar los víveres para pasar el día que los amables filipinos cocinaran y prepararán para nosotros: deliciosos pescados, frutas y verduras frescas a precios muy baratos.
La primera parada fue en “the Twin Lagoons”, las lagunas gemelas, un lugar paradisiaco donde nos bañamos y disfrutamos de la playa. Paramos en varias playas particulares, donde hay que pagar una tasa. Aquí esto es muy normal, las playas están cuidadas por algo así como funcionarios públicos que se ocupan de su cuidado y limpieza y que cobran una tasa al turista a diferencia de las playas de el Nido que son casi todas gratuitas. En mi opinión vale la pena, apenas es un euro y medio y la calidad es excelente. Y nosotros con la suerte de estar solos al hacer un tour privado, ya que nuestro guía buscaba no coincidir con otros turistas. Recuerdo la playa Smith donde comimos en la orilla como “robinsones”. Nuestro barco fondeado a unos cien metros mar adentro con su tripulación y la isla para nosotros solos.
Por la tarde estuvimos en el Coral Reef y el Coral Garden, impresionantes jardines de coral para bucear muy sanos y bien cuidados. Una autentica maravilla de la naturaleza y quizá el mejor jardín que yo haya visto jamas. La pared del arrecife no es tan espectacular y el motivo es que hay corrientes marinas muy próximas que lo castigan y le restan visibilidad, pero nadando llegas en unos diez minutos al jardín y entonces el esfuerzo ha valido la pena. Cuida de no poner los pies en el suelo y llévalos protegidos para evitar cortes y para no dañar el lecho marino.
Una ventaja que tiene el tour organizado sobre el privado es que incluye la reserva para algunas playas y lugares que en el privado solo puedes hacerlas si has reservado con antelación que no era nuestro caso. De esta forma nos perdimos algunos sitios interesantes. Todo no puede ser, aunque yo siempre lo procuro.
Llegamos unas horas antes del atardecer con tiempo suficiente para subir las 750 escaleras del monte Talias y ver desde allí el ocaso, la bahía y las mejores vistas de Corón. La ciudad tiene actividad nocturna ocio y lugares deliciosos donde comer, algunos con música en vivo como el que fuimos nosotros. La oferta de alojamiento es muy amplia, algo mas cara que en el Nido pero nuestra elección fue muy confortable.
A la mañana en otro privado express visitamos Barracuda Lake y Canacayan Lake, dos preciosos lagos en la parte este de la bahía. Ambos lagos tienen una entrada de mar natural que da paso a aguas muy tranquilas. Ambos tienen pequeños embarcaderos y una vez atracas puedes subir por senda al mirador donde contemplar las impresionantes vistas. Y como el tiempo apremiaba tuvimos que volver cuando mejor lo pasábamos, parando en una ultima playa muy bonita llamada CWC Beach, donde almorzamos y nos despedimos de Coron contemplando a lo lejos su nombre en grandes bloques dibujado en la cima del monte Talias.
Nuestro ferry de vuelta a el Nido salía a la 1 del mediodía y llegamos justo a tiempo de embarcar y prepararnos para un viaje de vuelta algo movido debido al temporal. También quiero decir, que si tienes como destino volver a Manila, desde aquí puedes hacerlo ya que hay un pequeño aeropuerto. No fue nuestro caso porque queríamos volver a el Nido y visitar la preciosa playa de Nagtabon camino de vuelta a Puerto Princesa. Esta playa se encuentra a poniente en una bahía inmensa. Dicen que es la mejor playa de todo Filipinas, creo que algo exagerado pero desde luego es preciosa. Poco turista, playa enorme, aguas cristalinas y lo mejor, como siempre, los lugareños. Nos ubicamos junto al chiringuito compartiendo risas, música, cervezas, voleyplaya y muchas sonrisas. Teníamos todo el día por delante ya que nuestro avión salía a media noche así que disfrutamos de lo lindo jugando con los niños y viendo el atardecer. Aún nos dio tiempo de cenar y tomar algo en el local de Daniel, un amigo que hicimos en la playa de Nagtabon, y que tuvo la amabilidad de invitarnos.
Hasta pronto Palawan, un trozo del Paraíso en la Tierra y no me cansare de repetirlo.
La belleza la disfruta quien la posee, sino aquel que puede contemplarla y amarla. H.Hesse
La mayor sabiduría a la que se puede aspirar en este mundo es la de saber vivir: perdonarse a uno mismo, disfrutar de lo que se tiene, ser consciente de la maravilla de estar vivo y perseverar en el propio camino, al margen de la presión y del ruido exterior. R. Montero.

De Cebu a Palawan, Puerto Princesa y el Nido.

Habíamos dejado la isla de Bohol en un ferry que nos llevaría en unas  horas de vuelta a la capital de Cebú. Esta isla, la mayor de un archipiélago de 150 entre islas e islotes, fue donde primero arribó hace 500 años la expedición de Magallanes. Una enorme cruz plantada por los españoles y muy bien conservada te lo recuerda en una pequeña capilla que hay junto a la Basílica del Santo Niño. La figura del Niño es devoción entre todos los católicos filipinos, se trata de una figura que Magallanes regaló a la esposa del rey Humabón a su llegada y que desapareció y volvió a ser encontrada 40 años después por un soldado del gobernador de la corona Miguel Lopez de Legazpi. Parece ser que el rey Humabón había pedido ayuda a Magallanes para vencer a sus rivales de la vecina isla de Mactán y este murió en una defendiendo a sus hombres. Después este cacique local quiso compensar a los demás jefes de la expedición y les invitó a una comida en su palacio matándolos a todos en una emboscada salvo a los pocos que se olieron algo y no acudieron a la cita entre ellos Elcano.
La basílica está situada en el mismo lugar donde se encontró la figura del Niño, en una enorme plaza donde los domingos se celebran los oficios religiosos entre la multitud de feligreses. Junto a la basílica se encuentra el museo fundado por el monje agustino Andrés de Urdaneta, quizá uno de los mejores marinos de la historia española y el primero en realizar el tornaviaje.
Muy cerca de la basílica se encuentra la plaza de la Independencia y el fuerte español triangular de San Pedro, una fortificación muy bien conservada y donde en sus alrededores se pueden visitar las esculturas de Legazpi y Pigaffeta. A la entrada del fuerte se puede visitar un pozo donde hay una inscripción de la la Virgen del Remedio, que aquí la llaman Nuestra señora de la Cotta, cuenta la leyenda que de estas aguas bendecidas por la virgen se curaron todos los enfermos que había en el fuerte.
Puerto Princesa es la capital de la bellísima isla de Palawan, al sur y muy próxima al aeropuerto. Se trata de una gran ciudad, no especialmente bonita pero punto de partida donde empezar a visitar la isla. Tiene un espectacular malecón llamado “baywalk”, un lugar con mucho ambiente, numerosos lugares donde comer y beber, y muchos lugares de feria y ocio infantil donde la gente local pasea en familia al atardecer. La verdad es que no comimos nada bien, la formula de elegir tu pescado o tu carne parece que esta bien, pero da lo mismo como les indiques que lo quieres que tienen costumbre de servirlo todo chamuscado como gusta aquí.
Al día siguiente bien temprano partimos en un viaje de unas dos horas para dirigirnos a Honda Bay. Es una zona totalmente equipada y organizada para el turismo, puedes alquilar tu equipo si no lo llevas o comprar cualquier cosa que necesites en las tiendas, pamelas, bolsa acuática, etc. Aquí a las innumerables actividades acuáticas que puedes hacer le llaman popularmente “island hoping”, algo así como saltando de isla en isla. Coury island , Starfish island, Lula island y muchas otras hermosas islas para visitar en un largo día con nuestro catamarán y nuestro equipo alquilado de buceo.
Dos días después de haber llegado a Puerto Princesa, nos dirigimos en transporte local hacia el norte de la isla al Nido, un largo viaje de mas de horas por penosas carreteras que haremos en dos tramos. A mediodía nos desviamos para visitar uno de las 7 Maravillas del Mundo natural que está en una ciudad costera: el río Subterráneo de Sabang. Desde esta ciudad se accede en catamaranes todo muy bien organizado y por turnos rigurosos a la cueva que está a unas dos millas al norte y solo accesible en barco. Hay que esperar el turno pero vale la pena La zona nos parece de película del paraíso solo aproximarnos, enormes paredes acantilados y un acceso a una palpita que nos llevará por una senda muy boscosa a la entrada de la gruta. Hay que llevar cuidado con los monos del lugar, pequeños ladronzuelos que roban cualquier cosa que dejes en el suelo o descuides atrás de tu mochila. A mi me robó uno las gafas de sol y tuve suerte de recuperarlas gracias a un intrépido guía local que subida de árbol en árbol persiguiéndolo hasta que consiguió las dejara caer, eso si, totalmente rayadas. la cueva se entra a través de una laguna de azul turquesa por orden de barcas de remos y en total silencio, solo el guía nos habla muy bajito explicando características del lugar y mostrando con una linterna las paredes. La cueva es enorme y muy alta, hay un lugar que le llaman la Catedral por su altura, muchísimos murciélagos la habitan, y una ligera escarcha gotea nuestras cabezas. Es un lugar bellísimo, sin duda una maravilla de la Naturaleza, si has visto alguna cueva no has visto nada hasta que ves esta. Tiene 8 kilómetros de larga pero solo se recorre uno. Al acabar cogeremos otro transporte publico que en otras 6 horas nos dejará al anochecer en el Nido.
Nos hospedamos en el hostel Balay Pawan un bonito lugar donde el dueño muy amable te facilita cualquier excursión que vayas a hacer sin recargo alguno, tal como pudimos comprobar, solo por dar servicio a sus huéspedes. Lo primero decir que tanto mi mujer como yo consideramos después de haber viajado por medio mundo que este lugar junto a Corón son nuestros dos paraísos preferidos, bellos, salvajes, auténticos, baratos y con gente encantadora local y mochileros como nosotros. Entre las muchas cosas que hacer desde el puerto hay dos tour que son los que nosotros elegimos, uno cada día, son el tour A y el C. Dificil elegir cual de los dos fue mejor. Cada tour cuesta 1200 pesos incluida la tasa medioambiental obligatoria, unos 60 euros. En el precio se incluye el transporte en la banca, un catamarán local, incluye también la comida que fue increíble con pescados y mariscos y frutas tropicales cocinadas a la brasa mientras los pasajeros nos bañábamos, y por supuesto el excelente trato de los guías que te ayudan y te acompañan en los buceos y en cualquier dificultad que tengas. El tour podemos decir que es una mezcla entre playas paradisiacas, paredes de coral para bucear, lagunas y playas escondidas y escondidas. El primer día conocimos a Jessica e Ivan, dos catalanes muy simpáticos con los que compartiríamos nuestros días en el Nido.
El segundo día y después de otro tour espléndido cenamos en el mejor restaurante de la pequeña ciudad el Art Café. Muy cerca está la Bakery, donde puedes disfrutar de unas deliciosas tartas de chocolate y de un pan de sal recién hecho exquisito. Por cierto se llama igual, pan de sal. Como sabéis Filipinas habló nuestra lengua española durante casi 300 años, hasta que en la guerra con los EEUU y de Independencia, aquellos se ocuparon de sustituir su lengua el ingles por la nuestra. A pesar de ello hay muchas palabras locales en nuestro idioma y por supuesto muchas costumbres alimentarias, religiosas y de todo tipo.
El atardecer hay que verlo en la playa de las Cabañas, a unos tres kilómetros al sur del Nido, que resumo diciendo que es espectacular. Si quieres puedes pedirte una piña colada en el bar de la playa y tomarlo dentro del agua disfrutando de las ultimas luces del día. Dificil de superar, de verdad. Al anochecer y de vuelta paramos en un bar llamado Republic Sunset, de dueño español un tal Sanchez y donde puedes disfrutar de tapas como bravas, huevos rotos, tortilla de patatas con cerveza San Miguel y música ambiente en un mirador desde donde también se contempla el atardecer.
En este pequeño pueblecito te mueves en triciclo, una moto con sidecar y con una especie de caseta cerrada detrás,  y han estipulado un precio fijo para todos los trayectos para que no compitan entre ellos, unos 100 pesos, un euro y medio. Barato y divertido, llegamos a subir 5 personas en un trayecto. La playa, con muchos lugares nocturnos de diversión es también el puerto de amarre en la misma orilla de las bancas, las barcas locales para realizar los tour. No puede ser que este lugar esté tan virgen y autentico. Sospecho que pronto llegará la maquina capitalista y transformará este hermoso lugar muy a mi pesar. El “progreso”. Actualmente no hace falta mano de obra, todo lo hacen los filipinos, y muy bien y servicial por cierto, pero quien sabe quien o que vendrá aquí en un futuro. El Nido un 10.
Un hombre se vuelve viejo cuando sustituye sus ilusiones por sus recuerdos.
Uno solo posee lo que no pueda perder en un naufragio.
Hemos de ser águilas que surquemos cielos infinitos.
José Andrés. Diciembre 2018.

Los Preparativos

Como primer destino hemos elegido Delhi. Conocida casi toda Europa y Turquía y no teniendo de momento mucho interés en Oriente Medio, decidimos dar el salto e ir a la India como inicio de este viaje volando vía Suecia. Los billetes, solo de ida claro, han costado 780€ los dos, Lo primero a preparar ha sido la documentación que además de copiarla la hemos subido a la nube para tenerla “por si acaso”. Para la India hemos tenido que sacar los visados y así hemos puesto a prueba nuestra paciencia ya que el cuestionario y los requisitos no son ni pocos ni fáciles. Y claro tampoco baratos. 138€ cada uno.

Lo siguiente, ir  de compras a buscar todo lo que nos faltaba. Hemos elegido dos pequeñas mochilas de 30 litros cada una. En ella tendremos que meter todas nuestras cosas sumando un peso de unos 8 Kg aproximadamente. Saco de dormir de 600 gr. Un pantalón vaquero y una camisa. Dos pantalones de trekking uno largo y uno corto. Un bañador. Una toalla ligera. Toallitas húmedas. 4 mudas interiores. 4 camisetas incluida la de la selección española. Una chaqueta térmica. Unas chanclas croc multiuso. Una chaqueta térmica e impermeable. Bolsa con tecnología, cargadores, cámara, auriculares, enchufe internacional. Linterna frontal. Gafas. Cinta americana. Libreta pequeña y lápices. Repelente y mosquitera. Pareo varios usos. Pañoleta. iPod i iPad. Bolsa con medicinas sobre todo para la zona tropical y la selva. Bolsa de aseo personal. Y aunque no lo creáis cabe todo.

Hemos creído conveniente no solo vacunarnos para las posibles infecciones de las zonas tropicales sino además contratar un seguro de viaje con protección sanitaria, “por si acaso”. Toda la documentación como he comentado antes nos la hemos mandado a los correos electrónicos y ademas la tenemos en la nube.

Todo listo para empezar la aventura en unos días …