Santiago de Chile

Llegamos de noche a Santiago procedentes de la isla de Pascua. El vehículo que habíamos reservado no pudimos contratarlo ya que mi permiso de circulación internacional había caducado. No hay mal que por bien no venga, al final una compañía low cost nos alquiló uno sin necesidad de esta licencia internacional por menos de la mitad de precio, unos 100USD o 30.000 lucas como llaman aquí a los pesos, para la semana que íbamos a pasar en suelo chileno.

A la mañana siguiente fuimos a la embajada de Cuba a resolver mi visado para entrar en la Habana tal como teníamos previsto en un par de semanas. Los problemas y la mecánica habitual en estas embajadas la resolvimos gracias al consejo de unas cubanas que estaban en la cola y nos sugirieron que mejor fuéramos a la agencia de viajes Habana Tour. Así hicimos y en menos de media hora y por 30 USD ya tenía mi visado de entrada a la Habana. Como es lógico, mi mujer siendo cubana, no precisaba este trámite solo tendría que mostrar su pasaporte cubano.

Nuestra primera visita sería al edificio Costanera, el mas alto de la ciudad, al que puedes subir a su ultima planta con una visita guiada en la que te explican el origen de la ciudad, donde puedes ver a lo lejos la cordillera de los Andes y por supuesto una vista en 360º de toda la ciudad.Aquí llegó en 1530 el español, Pedro de Valdivia, y fundó la ciudad de Santiago a orillas del rio Machopo. En el cerro de Santa Lucía muy cerca de aquí y que visitamos después, Valdivia tomó posiciones y construyó el primer fuerte de la ciudad. Desde esta altura se puede ver en el lado opuesto de los Andes, el Cerro Plomo que es donde nace el rio Machopo. Enfrente está el Cerro los Angeles, donde se encuentra una inmensa estatua de la Inmaculada Concepción. Me pareció curioso que aquí tenemos a los dos santos patronos españoles: la Inmaculada Concepción y Santiago Apóstol.

Al cerro los Angeles se sube con un teleférico. Impresiona la escalinata para subir a ver la estatua de la Virgen y sobre todo sorprende ver la multitud de gente devota que sube aquí para verla. Los españoles trajimos aquí la religión católica y ahora ellos son muchísimo más devotos que nosotros en la peninsula. las vistas de la ciudad desde aquí son espectaculares.La bajada la haces por un funicular hacia el otro lado de la ciudad, el barrio del Pionono. Desde allí en unos minutos llegas al barrio más lindo de la ciudad, el barrio de Bellavista. Un barrio de gente joven, artistas, gente bohemia y donde Neruda tenía su casa de Santiago: la Chascona.

En la Chascona puedes ver muchas curiosidades y aficiones del poeta, al que llamaban “el capitán”, como buen marino apasionado del mar que era. La casa por fuera es blanca y azul y muy sobria, tal como él quería y por dentro con forma y figura de barco, todo muy estrambótico y con techos muy bajos. A la entrada hay una barra para hacer el cóctel de bienvenida a sus numerosas visitas. Era un coleccionista compulsivo, y todo lo que iba comprando en viajes y sobre todo en los mercadillos de la ciudad lo iba colocando en la casa. Los vasos de colores para que hasta el agua tuviera mejor sabor. La mesa muy estrecha para que la gente pudiera tener mucha proximidad casi tocándose. Tenía un pasadizo secreto por el que aparecía cuando ya estaban los invitados y por el que se marchaba a dormir la siesta sin avisar. La biblioteca es preciosa con muchos manuscritos y cartas de mar.

Tras visitar el cerro Santa Lucía y la estatua al español Pedro de Valdivia, fundador de la ciudad, me dirigí a la Plaza de Armas. En esta plaza es donde se concentra buena parte de la vida de la ciudad, mucha gente jugando ajedrez, niños jugando en el preciosa parque central, artistas callejeros, soportales magníficos que rodean toda la plaza y mucha, mucha vida y actividad en toda ella. Los edificios que la rodean son los principales de la ciudad y de mucha belleza colonial, Correos, algún Ministerio, la Bibliotecas Nacional y también la Catedral. Hay que llevar un poco de ojo entre tanta gente porque también están los amigos de lo ajeno.

La ultima visita fue al Palacio de la Moneda, que tenía mucho interés en ver. Aquí es donde Salvador Allende murió, ya que no quiso huir a los bombardeos y fue víctima del golpe de estado del dictador Pinochet.

Para poner punto y final a la visita a esta bella ciudad, decir que su principal problema es la contaminación. Hay más de dos millones de personas y casi todos con coche que usan a diario. Desde fuera se puede ver una burbuja verde oscura que tapona la ciudad dejando una aire muy contaminado. Esta hundida en un valle natural y necesita que las autoridades tomen carta en el asunto de forma urgente.

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Todos tenemos dos vidas. La segunda comienza cuando nos damos cuenta que solo tenemos una.

Quizá algún día te des cuenta, que la vida no exigía tanto de ti, tanto sacrificio, tanto cansancio. Tal vez solo te pedía que fueses feliz.

José Andrés.

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