Solomon Islands

Llegamos a Solomon Islands procedentes de Vanuatu, el pais feliz, el día siguiente a Navidad. La capital es Honiara y se encuentra en la isla de Guadalcanal, famosa porque tuvo lugar una de las batallas más conocidas de la segunda guerra mundial.Tuvimos ocasión de ver muchos restos de naufragios muy cerca de las playas incluso buceamos entre ellos.
Estas islas de la Melanesia fueron descubiertas al mundo occidental por el navegante español Alvaro de Mendaña, que tiene una estatua conmemorando este descubrimiento en la entrada de la ciudad junto a una iglesia católica. La religión es cristiana en parte católica y en parte protestante debido a su etapa como colonia británica. De hecho el nombre original como las bautizara Mendaña, fue Islas Salomón, en honor del rey de Israel, y los ingleses las rebautizaron como Solomon Islands. la lengua es el pajín  pero te entiendes en ingles bastante bien con términos graciosos como jelu, monin  o tankiu, así tal cual. La cerveza local solbrew está excelente, por cierto.
La capital de la isla y alrededores no tiene excesivo interés, y las comunicaciones y en general todos los servicios dejan mucho que desear. Las carreteras están en un estado lamentable y a los pocos kilómetros te toca vadear aguas violentas por las fuertes lluvias frecuentes, muchos coches se quedan atascados. De hecho en dos ocasiones tuvimos que volvernos. Intentamos llegar a Tamadea beach, una zona muy espectacular de la que habíamos oido hablar pero nos dijeron en el camino que unas semanas atrás, tribus muy violentas de una isla vecina, los Malalaitas habían llegado y destrozado todas las instalaciones de forma violenta. Parece ser que esto es algo normal aquí, vamos que es poco seguro según qué lugares, así que decidimos recogernos y volver a la capital.
Hay dos islas preciosas que nos hubiera gustado visitar, Gizo y Sejé, donde está Marovo Lagoon, la laguna salada mas grande del mundo. Pero resulta que aquí todo es complicado, de mala calidad y carísimo, así que decidimos no ir. Donde si estuvimos y disfrutamos mucho, como he dicho antes, fue en las playas con restos de naufragios, disfrutando como niños y con niños, ya que es uno de los pasatiempos nacionales. Las playas están muy sucias y descuidadas. Las familias se reúnen en este pasatiempo compartiendo comida y música mientras niños y mayores se bañan con antiguos buques y aviones de guerra a orillas de la playa.
De camino paramos en un puesto de un producto que todo el mundo consume en la isla, y que ya habíamos visto en otros países del sudeste asiático, “betel nut”. Esta especie de droga legal, se consume metiendo en la boca un tipo de nuez y después se muerde una hoja llamada “fruit leaf”, supongo que tendrá algún liquido que reacciona al mezclarse con la saliva y que antes se moja en unos polvos de lima llamados “lime powder”. Todo esto se mastica en la boca y se aguanta durante un buen rato al cabo del cual lo escupes y se te queda la boca totalmente roja de la reacción. Como no me gusta perderme nada, la probé y puedo decir que se trata de un efecto muy eufórico y excitante. La mala noticia es que su consumo continuado produce cáncer, algo que no les impide consumir con ansiedad a la mayor parte de la población. Incluso vimos a policías tomándola como si nada. En fin …
Como he dicho si quieres visitar alguna isla aunque sea próxima el precio es carísimo a  no ser que aproveches que alguien vaya a ella y te lleve. Y eso es lo que hicimos. Así visitamos Tulagi Island, una preciosa isla a unas tras horas en barca de motor. La pena es que nuestras expectativas no se cumplieron. en los dos días que estuvimos no paró de llover mas que una mañana. El hospedaje era de muy mala calidad, sin agua caliente, solo había arroz y pollo para comeré y cenar, y era muy caro. Eso si las chicas  que lo cuidaban, Anita y Evelyn eran muy encantadoras. En la única aldea que hay en la isla habrá unas cien personas. Al memos tuve tiempo de visitar algunas casas y conocer las costumbres locales. Quise ascender la montaña mas alta de la isla pero resultaba muy peligroso porque había numerosos desprendimientos y había habido muchos accidentes. La anécdota es que no encontrábamos quien nos llevara de vuelta a Honiara y tuvimos que esperar que la lancha de la policía saliera a hacer un servicio y amablemente nos acercaran a la capital.
En general esta isla no nos gustó mucho hemos estado y estaremos en otras islas del Pacífico con experiencias mucho más gratificantes. De aquí para las hermosas Islas Fiji a seguir nuestra aventura.
No te arrepientas de nada de lo que hagas, tan solo de lo que no hagas y de lo que hables de más.
May you always have, love to share, health to spare and friends take care.
José Andrés. Diciembre 2018.