SAMOA

Nuestra visita a Samoa duro cinco días con sus cuatro noches. No nos acompañó mucho el tiempo, tuvimos bastante lluvia pero con las treguas que daban los chaparrones pudimos visitar muchos preciosos e increíbles lugares de esta maravillosa isla.
La isla principal es Upolo, a donde llegamos aterrizando en su aeropuerto internacional de Faleolo. Llegamos a las 2 de la madrugada procedentes de Fiji. A la llegada alquilamos un confortable Toyota Airis en la agencia Avis. En unas dos horas recorrimos la carretera que te lleva de oeste a este para dormir en el coche en la famosa playa de la Lalomanu, En el trayecto apenas vimos dos o tres coches, teniendo en cuenta que eran las 4 de la madrugada, cruzamos la capital Apia, donde lo único abierto era un Mc Donalds que nos permitió tomar algo para reponer fuerzas. Al amanecer pudimos comprobar que no exageran cuando dicen que está playa es de las mejores del Pacífico.
Hay muchos fales donde alojarte y dormir. Un fale es como una choza elevada y redonda o hexagonal que está abierta por todas sus caras. Para dormir se sueltan del tejado unas cortinas de plástico para protegerte de la lluvia, de la noche y de los curiosos. Además te facilitan una mosquitera, colchones y sabanas en las que son de pago. Nuestra idea era dormir aquí el primer día, pero decidimos marchar y volver otro día ya que estaba empezando a llover y no hubiera sido una buena idea pasar un día con fuertes lluvias en este alojamiento tan frágil. Así que nos fuimos de nuevo a la capital Apia y buscamos un hostal limpio y barato llamado Mataoga.
En el camino hacia la ciudad vimos las cataratas Sopoaga, unos espectaculares saltos de agua que se ven abajo de un cortado montañoso. Para acceder a ellas hay que pagar una pequeña entrada a una amable señora que te muestra un precioso y muy cuidado jardín del que ella misma se ocupa. Cacao, Cafe, Canela, Mango, y otros muchos árboles en un jardín maravilloso. En la ciudad nos dirigimos al mercado central y compramos deliciosa fruta que sería nuestra dieta para ese día.
Al día siguiente fuimos a ver la cosa museo del escritor Robert Louis Stevenson que vivió y murió en este paraíso de isla. Como amante de la literatura de aventuras, disfrute mucho de la visita por la enorme mansión, escuchando fabulosas historias del autor de la Isla del Tesoro. Si quieres puedes visitar su tumba pero has de emplear dos horas en subir a la colina donde dejó escrito fuera enterrado y se cumplieran sus tres deseos: ser enterrado allí en lo alto, con las botas que le habían llevado a tan fantásticos lugares y por último que se le cantara en su entierro la canción que compuso para ese momento. Esta canción también la canta el personal que te hace la visita al final del tour por la vivienda.
No lejos de allí, y entre estos bosques espectaculares pudimos visitar un lugar llamado Sliding Rocks, una especie de toboganes naturales de roca y piedra donde baja el agua y por los que puedes deslizarte. Como en esta época no hubo lluvias hasta nuestra llegada, resultaba algo peligroso las bajadas con poca agua así que lo disfrutamos el lugar pero con poco riesgo. Este lugar y todos los demás que vimos están muy bien cuidados, así como jardines, parterres y también las calles y carreteras. Muchos funcionarios cortando el césped en los márgenes de las carreteras que nos contaban lo orgullosos que estaban de cuidar su tierra y su entorno. Preciosas flores rojas y amarillas a ambos lados de la carretera alegran la vista de los conductores por toda la isla. En el camino ves muchos pájaros, petirrojos sobre todo, y también otros parecidos a la perdiz que no levanten el vuelo y que cruzan la carretera. Yo pensaba que eran kiwis como en Nueva Zelanda pero parece ser son una especie autóctona de la isla que no aprendí su nombre. También se cruzan muchas vacas, cabellos y cerdos pequeñitos en familia que van comiendo hierba por todos lados. Los autobuses son muy chulos y coloridos, de estilo de autobús de colegio norteamericano.
En la isla hay bastantes resort para público de poder adquisitivo alto, casi todos cerrados en esta época, justo hoy es el día después de Reyes. En algunos de estos lugares puedes comer ya que los restaurantes están abiertos. Nuestro favorito fue el Sea Breezer. Un lugar paradisiaco en una cala perfecta con su pequeña isla en El Centro, rodeado de frondosos árboles y cuidadisimo como es costumbre en la isla. Disfrutamos de una  deliciosa comida junto al mar solo interrumpida por una lluvia ligera pero incesante.
Hay un precioso lugar junto a la playa llamado Return to Paradise, que es un espacio privado con muchas fales y que lo regenta un tal Mes, para nosotros Messi. En este lugar no hay turistas solo samoanos con los que puede compartir música y risas. Las familias llevan comida, bebida y equipos de música, alquilan por unos tres euros el fale para cada grupo y pasan el día en compañía. Yo pensaba que este era el nombre del lugar donde se hizo la película Retorno al Paraíso, y mi amigo Messi, me indicó que eses lugar ahora es un resort que sea a unos tres kilómetros, y que podía pasar allí de vista como así hicimos. Pero nada mucho escaparate pero poco auténtico, así que volvimos al primer Paraiso a seguir disfrutando la tarde y la puesta de Sol junto a los simpáticos samoanos.
Visitamos también otro lugar muy especial al suroeste de la isla, The Giant Clams, una playa con almejas gigantes, como volantes de coches. Es un lugar protegido por tanto no se permite tocarlas y mucho menos cogerlas. Para verlas has de entrar nadando con aletas una largo distancia y una vez en la zona que está señalizada con boyas, puedes sumergirte apenas metro o metro y medio y verlas. Cuando te aproximas y las ver cerrarse así de grandes, de verdad que impresiona.
En Apia cenamos en un bonito restaurante italiano llamado Paddels, cuyo simpático dueño nos contó muchas historias además de ofrecernos una excelente cena mediterránea. En la ciudad es el único sitio donde puedes comprar algún detalle para llevar, y en nuestro caso las famosas banderas que adornan nuestras mochilas. Camisetas del país y magnéticos completan nuestras compras.
Tusua Ocean Trench, es el lugar más espectacular de la isla. Se trata de un cenote, de origen volcánico este pozo natural está inundado de agua Del Mar, muy próximo al acantilado. Este tiene una larga escalera espectacular que te baja hasta la base del agua que con su color verde esmeralda transparente  te deja cautivado desee que te asomas. Desde abajo puedes nadar hasta otra cueva próxima guiado por una cuerda a la que puedes asegurarte.
Cerca de aquí pudimos ver otra vez los Blow Holes, muy parecidos a los que vimos en Tonga aunque no tan espectaculares, fundamentalmente porque el agua no llegaba con tanta violencia. Para bajar a ellos hay que hacerlo por una zona de jardines cuidadisimos, una vez más, y abajo hay enormes piscinas naturales que puedes cruzar en el intervalo entre subida y bajada de marea.
El concepto de fale se ve por toda la isla, también como centro de reunión, colegios, incluso Iglesias. Así pueden verse estas construcciones abiertas, solo con las columnas del perímetro y el techo siempre hecho de palmas de plátano secas, y unas cortinas de plástico enrolladas arriba que cuando llueve las dejan caer.
La población samoana es muy religiosa, enfrente de las casas ves las tumbas de sus familiares muy bonitas y mejor cuidadas con flores.
En el norte está la principal zona de alistamiento de ballenas se llama Papalea, que también es un precioso arrecife de coral al que puedes acercarte en barco. Desafortunadamente nosotros no pudimos por el temporal tan malo que tuvimos. Tuvimos que conformarnos en pasear por el embarcadero y tomar te en la casa del barquero.
También al norte está Piula Cave Pool, una piscina natural con agua de mar y muchos peces de colores, otra visita que no pudimos disfrutar más que de lejos también por el tema del temporal.
Samoa, una preciosa isla, nada cara, apenas nos gastamos 600$ samoanos, unos 100€, incluyendo comidas alojamientos y desplazamientos.  Lo mejor, por supuesto, su encantadora gente.
Mes nos enseño algunas palabras como Hola que se dice Talofa, Adiós se dice Tofa Saifua, y Gracias que se dice Faftai Lava. Ah, y la excelente cerveza Vailima.
Vive un día cada día. No te acuestes y pongas la “máquina del tiempo”. No digas nunca no tengo tiempo. Este momento contiene todo el tiempo disponible en el Universo. Usa el tiempo como una medicina, aceptando el  momento presente, en lugar de como un veneno, resistiéndote. Las pausas que tanto enojan a tu EGO son necesarias. El tiempo es un medio y no un objetivo.

Tonga

Nuestro siguiente destino fue el reino de Tonga, un conjunto de más de 170 islas en el Pacífico Sur. La isla principal se llama Tongatapu, y la capital es Nukualofa. Nuestra intención era visitar Vavau, una preciosa isla del archipiélago bastante más al norte pero no había vuelo,era muy caro o había complicaciones para volver en estas fechas de primero de año, y a todo eso sumamos que teníamos pocos días. Así que decidimos visitar muy bien la isla principal y las pequeñas islas cercanas en cuatro días y tres noches.
Es muy fácil la comunicación con los tonganos, su lengua también se llama Tongano pero tienen como segunda lengua el ingles, que hablan con muy buen nivel. Tonga quiere decir Sur, y parece ser que se le puso este nombre a estas islas que están al sur de los principales archipiélagos de la inmensa Polinesia. Algunas palabras en lengua local son: “alua” que quiere decir adiós; “malo opito” es gracias, “malo elelei” que significa hola.
Para movernos por la isla y conocerla toda alquilamos un coche Toyota Airis por 60 dólares tonganos. El cambio por dólar es de 0,44€. es decir unos 27€ nos costó el coche, lo considero barato para el precio de estas islas tan aisladas. Tuvimos que pagar un suplemmeto de 18 € mas por devolver el coche en el aeropuerto para desde allí coger nuestro próximo vuelo a Samoa, así de esta forma nos ahorramos el taxi de ida ya que el aeropuerto queda bastante alejado de la capital donde estamos alojados. Un detalle es que mi carnet internacional no es valido así que si me detienen por alguna infracción me sancionarán, cosa que afortunadamente no ocurrió.
Salimos de nuestro cómodo hostel llamado Malau Lodge, situado en un bonito lugar muy cerca de la playa y del centro de la pequeña capital. Toda la isla está muy mal comunicada de red de internet, para el que tienes que comprar un voucher, con boletas y datos por tiempo como antiguamente en Europa porque la conexión es muy cara. Para haceros una idea, el servicio de 75 megas cuesta unos dos dólares.
Las carretera principal. en cambio, está en muy buen estado sobre todo en la parte norte. Solo hay que llevar cuidado con los radares móviles, que hay muchos y bien escondidos. El trazado va bordeando toda la isla. y hemos hecho nuestra primera parada en el desembarco del capitán Cook, lugar poco interesante, tan solo un mirador. Después y en dirección noreste llegamos a  Ha´amonga´a Maui, esto es una puerta gateaway, tres piedras milenarias tipo Stonehenge, y se trata de una puerta de coral que da entrada al mas allá, . El rey en el año 1960 mando a los científicos que encontraron una explicación y parece ser que concluyeron que la piedra superior esta como alojada y que hace de techo y tiene dos marcas como cuñas la de la izquierda y derecha son dos puntas que marcan hacia el cielo una el trópico de Cáncer y la otra el de Capricornio. Los dos puntos donde sale el sol los dos días, el mas largo y el mas corto del año.
Después estuvimos en la Anatulo Cave esta junto a la playa, cuesta una tasa de entrada de 6 euros. Es chulisimo, con estalactitas y estalagmitas, no tan bien iluminada ni tan muy bien señalizada como otras que hemos visto y tampoco muy bien cuidada pero es espectacular su interior. El principal atractivo es que es hay piscina dentro  enorme. Conforme te aproximas vas escuchando mucho ruido, voces y música. La sorpresa es que hay muchos grupos sobre todo familias disfrutando de la piscina interior de la cueva. hay lugares para saltar, y el único peligro es la aglomeración y el resbalarte. La poza de agua es muy profunda y de agua cristalina. Después quise visitar Inna Cave, otra cueva que esta junto a la playa de Ojo Lake, muy salvaje y bonita. hay que bajar unas escaleras y desafortunadamente la cueva esta cerrada ya que esta cueva pertenece a un resort privado y solo abren cuando hacen celebraciones particulares o cenas.Este es uno de los pocos restaurantes en todo la isla que puedes encontrar, y no abre todos los días, apenas hay tres o cuatro en toda la isla.
La carretera del sur esta en muy mal estado, ya me lo habían advertido pero quise vivir la aventura y ver algunos lugares curiosos, como la misión de Santa Teresa de Avila, ademas de inmensas plantaciones de piñas, cocoteros y meloneros. Muchos pastos y vacas. La carretera a veces va por zonas de selva con mucha frondosidad y numerosas entradas a uno y otro lado donde se pueden ver camiones entrando que parecen desaparecer en la espesura. Acabada esta carretera del sur y cerca ya de la costa suroeste, se encuentran los famosos Blow Holes. Este es un lugar con acantilados y la particularidad  es que en el arrecife que hay junto a la orilla hace un escalón enorme. El océano golpea violentamente contra este arrecife volcánico que tiene muchos agujeros y perforaciones en su interior, como un queso de gruyere. Cuando entra el agua de forma violenta lo hace a presión y sale con fuerza por los caminos que encuentra hacia arriba simulando un géiser, simplemente espectacular. Las subidas y bajadas de la marea van haciendo una sinfonía de ruido y chorros por todo el acantilado, algo que no había visto en mi vida.
Después fuimos a ver Maui’s Rock. Maui quiere decir Dios. Esta roca se conoce también como Tsunami, llamado así porque la leyenda dice que esta enorme roca la tiro Dios desde la isla de enfrente para calmar a la gente con costumbres muy inquietas de esta isla.
Otro lugar algo mas al norte y muy interesante es the Flying Fox Sanctuary, los zorros voladores, una especie de murciélagos . Me vuelvo loco buscándolos en la zona del pueblecito que me habían comentado y no veía nada, buscando por error una especie de zoo o algo parecido. Tuvieron que ser unos niños los que me explicaran que el santuario es en realidad aquel mismo lugar, y que los zorros estaban en los arboles, llamados allí tula, y que se cuelgan boca abajo y permanecen quietos hasta el anochecer, cuando salen a comer mosquitos. Me acompañaron y nos aproximamos y pude verlos, muy muy quietecitos. Aquí la gente se los come habitualmente, aunque yo desistí de hacerlo.
Mas al noroeste hay un resort llamado Bacaloa en el que puedes cenar de Buffet, muy habitual aquí y dado que hay pocos restaurantes se llena y si no reservas no entras. El producto estrella es el puerco asado, tambien hacen un show polinesio de música y danza, y los músicos me cantaron el cumpleaños feliz en ingles y tongano para mi hija Paula que cumplía años aquel día 2 de Enero. El restaurante esta junto a la playa y desde allí vimos un hermoso atardecer en el Pacifico ademas de la agradable velada.
Hay un café en la capital Nukualofa llamado Escape, considero que es el mejor de la ciudad; allí comimos swordfish, pez espada con deliciosa agua de coco. El agua de coco nos tiene enganchados, esta riquísima, y por solo un euro. Cuando la pruebas y esta como gasificada o acida es porque esta pasada, pero tiene la ventaja que así el coco para comer esta mejor. El otro café es el Friends Coffee, y ya esta toda la oferta de la ciudad. La gente se recoge a las 8 y es dificil ver a nadie por la calle a partir de esa hora. La ciudad es totalmente horizontal, es extraño ver dos plantas no digamos tres alturas de edificios. las calles son muy anchas, sin casi ruido, ademas que los coches van muy despacio. Las casas todas tienen la bandera nacional en la puerta, me da envidia ver este orgullo de todos por su bandera y su pais. Gente muy simpática estos polinesios, aunque no tanto como Vanuatu pero mas que en Solomon desde luego.
La terminal del ferry, es el muelle o wharf, alla se cogen  los barcos que van a las islas mayores y también las excursiones a las islas próximas. Desde aquí se puede ir a Eua y a Tata Island, pero son islas muy alejadas y desistimos por falta de tiempo. Un día fuimos a Fafa island, el trayecto nos costo 40 euros de los dos, e incluye el velero, que va sorteando a motor las peligrosas corrientes marinas con una habilidad increíble. En el recorrido ves muchos barcos hundidos debido al  ciclón del pasado año que asolo la isla, sobre todo esta bahía de Tongatapu. La visita a esta isla es preciosa, hay muchos fales, chozas de hoja de plataneros que están  abiertas para dormir o refugiarse. El precio incluye la comida y puedes visitar toda la isla con algunos lugares para ti solo, un Coral Garden espectacular y también puedes ver un vivero de ostras, the oyster farm. Conocimos en esta visita a Thomas y karen, el polaco y ella de Nueva Guinea, muy amables.
Al dia siguiente hicimos otra visita a Pangaimotu Island, mas folclórica que la anterior, muchas familias, y muchos fales mas auténticos aunque menos confortables que los del día anterior. La isla es una pasada, y como la gente en familia se queda en la playa junto al embarcadero, puedes dar la vuelta a la isla en solitario, cosa que hicimos. Muy salvaje, nos hicimos amigos de un perro que nos acompaño en toda la vuelta. Nos costó la visita 23 euros la mitad que el día anterior y también todo incluido. Aquí hay un barco hundido pero justo al lado de la playa y puedes subir y tirarte.
Tonga fue un lugar que nos gustó mucho para los pocos días que estuvimos, sus gentes y sus paisajes nos enamoraron.
Cuanto tiempo es para siempre?, preguntó Alicia. A veces solo un segundo, respondió el conejo. LEWIS CARROL.
Mas SER y menos TENER. Somos seres humanos y no tenerse humanos.
Hay lugares de los que no vuelves nunca.
José Andrés, Enero 2019.

Vanuatu

Hasta hace muy poco yo no sabía que hubiera un pais llamado Vanuatu y mucho menos donde ubicarlo en el globo terráqueo. Perdonen mi ignorancia, pero lo poco que sabía sobre las islas y países de los Mares del Sur era por las películas que veía con mi padre de niño los Sábados por la tarde en la única cadena de televisión, la 1.
Llegamos al aeropuerto de Port Vila procedentes de Filipinas y después de hacer escala en Papúa Nueva Guinea. Días antes leí que había encuestas realizadas entre muchísimos viajeros internacionales y le habían otorgado a este país el calificativo de “mas feliz del mundo”. Aquello que me pareció entonces algo presuntuoso y exagerado, acabó por convencerme. Yo no sé si puedo decir que este sea el país más feliz, pero si puedo decir después una semana en esta isla perdida en el inmenso Océano Pacifico, que todo el mundo parece feliz, siempre alegres y sonriendo. No importa con quien te encuentres ni donde, todos sonríen. Por algo será. La gente es muy alta y gruesa, casi todos negros de piel y de aspecto polinesio y todos muy simpáticos.
Las islas Vanuatu son un archipiélago de 83 islas y la principal se llama Efaté y su capital es Port Vila. Todo el mundo habla la lengua local, el vatu, que también es el nombre de la moneda, cuyo cambio es de 100 vatus por dólar estadounidense. Pero la gente entiende bastante bien tanto ingles como francés. El clima es tropical, muy cálido y cambiante según los vientos que del este soplen. Cuando recorres la isla como nosotros hicimos en vehículo puedes ver numerosos carteles indicadores con instrucciones en caso de Tsunami, algo muy común aquí, al igual que pequeños terremotos y erupciones volcánicas en algunas islas del archipiélago.
En la semana que estuvimos en esta preciosa isla, nos alojamos dos días en un simpático y muy modesto Hostel, llamado “Room with a View” en la capital, regentado por la simpática Tin Tin, una chica china que nos ayudó mucho con todos nuestros planes haciendo deliciosa nuestra estancia. Los últimos dos días también nos alojamos en Port Vila en Vanuatu Holiday Hostel, mucho mejor equipado pero con personal extranjero bastante menos simpático.
Nuestra intención era haber visitado al menos otras dos islas muy especiales Tanna y Espíritu Santo, pero están bastante alejadas y el viaje ha de hacerse en avión o pasar varios días en barco. El problema fue que próxima la Navidad los vuelos estaban saturados y carísimos. Este problema lo fuimos teniendo en nuestro viaje cruzando el Pacífico en estas fechas. Tanna es famosa por tener uno de los volcanes activos mas espectaculares del mundo y que puede verse muy cerca en un vuelo algo intrépido y temerario. Espíritu Santo dicen que es la isla más bonita, aunque yo sobre todo quería visitar el monumento del navegante portugués al servicio de la corona española, Pedro Fernandez de Quirós, quien conquistó y colonizó estas islas. No pudo ser.
En la preciosa Efaté, visitamos el mercado central, con espectaculares frutas y verduras y también exquisito pescado fresco. Muy cerca del mercado está el embarcadero que te cruza a una isla privada muy próxima llamada Iririki. Esta isla es propiedad privada y pagas 15 dólares con derecho a 10 de consumición para comer y el precio te incluye los traslados y el derecho a recorrer todo la isla y las instalaciones, hacer snorkel y cualquier actividad que te apetezca. Nosotros alquilamos un coche e hicimos dos veces el recorrido circular por toda la isla, que te lleva bastante tiempo por la orografía y el estado de las carreteras. En el este las playas son muy agrestes por el efecto continuo del viento. Visitamos la playa de Eton Beach, preciosa y protegida por un arrecife natural de rocas, donde puedes almorzar en pequeñas casetas junto a la playa. Después visitamos Naiwe Beach en Blue Water, un área protegida donde puedes dar de comer y bañarte con tortugas y delfines. Yo me hice amigo de una tortuga que me dijeron que tenía 270 años.
De camino hacia el norte de la isla vimos inmensos campos de cultivo con piñas y platinos sobre todo. Y enormes palmeras todas plantadas en perfectas hileras como si lo hubieran hecho con un tiralíneas. Hay muchos puestos por el camino donde parar para comprar algo de fruta y divertirte viendo las caras sonrientes de los niños algo atónitos y asombrados de ver turistas por aquellos lugares. En mi recorrido hice una parada en un lugar que me sorprendió. Se trataba de una casa de campo muy moderna junto a la carretera con el símbolo y el nombre de INDALO. Resulta que el era de un señor ingles, que tenía a su mejor amigo viviendo en Mojacar y puso el nombre de su casa en homenaje a él. Nos invitó a ver su casa y a pasear por su preciosa playa privada. Incluso nos invitó a cenar el día de Navidad, oferta que declinamos amablemente. En el norte está el Havannah Resort donde paramos y tuvimos suerte de ser invitados a presenciar una ceremonia tribal en honor de unos invitados que se casaban. Fue maravilloso disfrutar de esta representación cultural a orillas del mar. Y a de bajada paramos en un bar a tomar cerveza con la sorpresa que había una bandera de España por la admiración que su dueño tiene a nuestro pais. Hicimos fotos yo con mi habitual camiseta de la selección española y el bajo la bandera. Fue muy simpático aquel momento.
Al norte hay varias islas que visitamos en días sucesivos, Pele, Moso, Lelepa y Nguna.  Cada una de ellas es una sorpresa y navegar por estas aguas es un placer para aquellos que amamos el mar.
Efaté tiene dos patrimonios de la Humanidad que visitamos, uno son los dibujos de arena que te muestran en el Museo Nacional de la capital y el otro son las restos del enterramiento de un líder tribal llamado Jefe Roy Mata en Hat island, la isla del sombrero llamada así por su curiosa forma. La Nochebuena la pasamos en la isla de Moso en el único hotel que hay. Los dueños Anton y Joel, una pareja de australianos, se ocupan de recogerte y hacer que pases una deliciosa estancia en este resort. El día de Navidad yo me levanté a las tres de la madrugada con una hermosa luna llena, para con la ayuda de Anton que me llevo al embarcadero desplazarme a la isla de Nguna y ascender al monte mas alto del archipiélago, el monte Morou de 472 metros, un volcán extinguido y ahora con un bosque espectacular en su interior. La escalada la hice por un espeso bosque acompañado por Amelie, mi guía, para estar arriba antes del amanecer. Espectacular. A la bajada paramos en un poblado muy primitivo donde algunos simpáticos  locales estuvieron cantando canciones en mi honor. Lo pasé genial, imposible mejor día de Navidad.
En la costa oeste hay una playa llamada Hideaway Island donde está el Underwater Post Office, una caseta postal a unos 5 metros bajo el agua donde depositas las cartas, compradas en la capital y con protección para la tinta en el agua. Por increíble que parezca llegan a todos sus destinos y doy fe de ello, las tres que envíe llegaron a sus destinatarios. Solo decir que estuve a punto de “ahogarme” para poder echarlas todas en el buzón. A la vuelta de esta isla disfrutamos de otro de nuestros maravillosos atardeceres y de un autentico tarde en la playa en el Beach Bar Sunset, con cena y un fantástico espectáculo de danza y fuego.

Vanuatu, el pais feliz. Te llevo en mi corazón.
El Mundo es un maravilloso libro, y quien no viaja, solo lee una página. SAN AGUSTIN.
José Andrés. Enero 2019

Los Preparativos

Como primer destino hemos elegido Delhi. Conocida casi toda Europa y Turquía y no teniendo de momento mucho interés en Oriente Medio, decidimos dar el salto e ir a la India como inicio de este viaje volando vía Suecia. Los billetes, solo de ida claro, han costado 780€ los dos, Lo primero a preparar ha sido la documentación que además de copiarla la hemos subido a la nube para tenerla “por si acaso”. Para la India hemos tenido que sacar los visados y así hemos puesto a prueba nuestra paciencia ya que el cuestionario y los requisitos no son ni pocos ni fáciles. Y claro tampoco baratos. 138€ cada uno.

Lo siguiente, ir  de compras a buscar todo lo que nos faltaba. Hemos elegido dos pequeñas mochilas de 30 litros cada una. En ella tendremos que meter todas nuestras cosas sumando un peso de unos 8 Kg aproximadamente. Saco de dormir de 600 gr. Un pantalón vaquero y una camisa. Dos pantalones de trekking uno largo y uno corto. Un bañador. Una toalla ligera. Toallitas húmedas. 4 mudas interiores. 4 camisetas incluida la de la selección española. Una chaqueta térmica. Unas chanclas croc multiuso. Una chaqueta térmica e impermeable. Bolsa con tecnología, cargadores, cámara, auriculares, enchufe internacional. Linterna frontal. Gafas. Cinta americana. Libreta pequeña y lápices. Repelente y mosquitera. Pareo varios usos. Pañoleta. iPod i iPad. Bolsa con medicinas sobre todo para la zona tropical y la selva. Bolsa de aseo personal. Y aunque no lo creáis cabe todo.

Hemos creído conveniente no solo vacunarnos para las posibles infecciones de las zonas tropicales sino además contratar un seguro de viaje con protección sanitaria, “por si acaso”. Toda la documentación como he comentado antes nos la hemos mandado a los correos electrónicos y ademas la tenemos en la nube.

Todo listo para empezar la aventura en unos días …