Cuba

Aterrizamos en el aeropuerto de José Martí en la Habana justo en el día que mi mujer cumple años. Lo tenía todo calculado para qué pudiéramos celebrar este día tan especial junto a nuestra familia cubana. Emoción y alegría al desembarcar en casa y poder abrazar a la familia que nos estaba esperando.


Pasamos un día delicioso en casa con toda la familia. Antes fuimos a buscar un asado que nos habían estado preparando a fuego lento en las afueras de la ciudad. Y por supuesto unas cuantas cajas de cerveza que no han de faltar en toda fiesta cubana. Suficiente cerveza como para tener que ir a la fiesta con el “culero” puesto, como dice Angelita. Y aquella “gozadera” duró hasta bien entrada la noche como no podía ser de otra manera.


Al día siguiente visitamos centro Habana y estuvimos visitando sus bellas calles y edificios y redescubriendo muchos lugares. Capitolio, el Hotel Saratoga, el teatro Alicia Alonso recién restaurado, el hotel Plaza, el Inglaterra y el Gran Hotel Kempinski junto al Parque Central. Un paseo por el precioso boulevard de Prado y otro por la concurrida calle Obispo hasta llegar a la Plaza de Armas para acabar en el castillo de la Real Fuerza con su Giraldillo en lo alto. Y desde allí caminando hasta el comienzo del impresionante Malecón junto a la fortaleza San Carlos y el castillo de los tres reyes del Morro, dos de los emblemas de esta bella ciudad. Cerca de allí está la embajada española donde paramos a hacer algunas fotos.

Otro día lo dedicamos a hacer un tour en el autobús turístico, algo que solemos hacer en otras ciudades pero que aquí es un descubrimiento, incluso para mi mujer que es de esta ciudad. Y con este transporte y desde su vista aérea, visitamos la Plaza de la Revolución, la preciosa necrópolis Cristobal Colón. Recorrimos todo el majestuoso malecón viendo sucesivamente muchos edificios emblemáticos, el Hotel Nacional, el Edificio Foxá, el Hotel Meliá Cohiba, el Hotel Riviera y por supuesto la controvertida embajada norteamericana. Después el recorrido deja el turístico barrio del Vedado y se encamina por la famosa Quinta Avenida en un largo recorrido que pasa por el centro de Negocios, el Hotel Melía Habana y el centro comercial Comodoro y que acaba en la famosa sala de fiestas “Cecilia” ya cerca del barrio Nautico. Algo mas allá se encuentra el Club Naútico y la Marina Hemingway, dos lugares muy turísticos y recomendables.

En la parada del casco antiguo, estuvimos en la Bodeguita de Enmedio tomando unos mojitos por supuesto como manda la tradición. Y mas tarde tomamos unos daiquiris escuchando música en vivo en la elegante Floridita. plPara los que tengan ganas de fiesta nocturna y quieran conocer la embriagadora música cubana, pero que no era nuestro caso en este viaje, os recomiendo los clásicos: el cabaret Tropicana, el Copa en los bajos del hotel Riviera, el Habana Cafe en el Hotel Cohiba y por supuesto la Casa de la Música de Miramar. Para los turistas también hay otros locales como Don Cangrejo, la mencionada Cecilia, el Salon Rojo, La Maison o Dos Gardenias. Desde mis primeros viajes a esta hermosa ciudad ha cambiado bastante el ocio nocturno pero sigue siendo uno de los lugares que te dejan hechizado con su arte, su magia y su alegría.

No nos podíamos ir de la Habana sin hacer la tradicional visita a la playa, a nuestro lugar favorito: el Tropicoco. Así llamamos a la famosa Playa del Este, por el nombre del Hotel que hay allí. Es un viaje de una hora hacia el este cruzando el túnel y siguiendo la Via Blanca. En esta playa de aguas calentitas pasas un día inolvidable que se te hace corto de tanto bailar, beber, reír, gozar y compartir con los hermanos cubanos.Y después de pasar unos días maravillosos con la familia volaremos hacia Madrid y a nuestra querida España, en la última de nuestras etapas en esta Vuelta al Mundo que nos ha llevado seis meses desde el 21 de Septiembre hasta ahora y que jamas podremos olvidar.

———————————————————————————————–

Lo que crees es lo que creas. Lo que la mente puede concebir y creer, también lo puede lograr.

Recuerda que todo lo que haces envía un mensaje. Decide qué mensaje quieres mandar al Mundo.

Hay poca diferencia en las personas pero que marca una gran diferencia. La pequeña diferencia es la actitud. la gran diferencia está en si es positiva o negativa.

http://www.elviajerotriton.com