Hoi An

Desde Mui Ne nos dirigimos en tren hasta Nha Trang donde dormiremos una noche de camino a Hoy An en el centro del país. Nuestro compartimento, como casi todos los del tren, es un coche cama con cuatro literas, muy cómodo y confortable. En unas cuatro horas llegamos a nuestro destino a través de inmensos campos de fruta del dragón y disfrutando de las luces del atardecer. Nha Trang es una ciudad muy moderna y saturada de turismo, sobre todo ruso, que viene a disfrutar de sus hermosas playas y su ruidosa vida nocturna. Por su skyline y sus enormes paseos llenos de locales junto al mar nos recordaba a nuestro Benidorm.

Lo más destacado de la ciudad es visitar su isla Vinpearl, muy conocida por su espectacular parque de atracciones. Se puede llegar en ferry pero si quieres una experiencia única, y te lo puedes permitir,  te recomiendo lo hagas con un cable car que te cruza los cerca de 6 kilómetros de distancia por encima del mar con unas vistas que te dejarán sin habla.

Elegimos ir en autobús nocturno hasta Hoi An, un recorrido de unas 9 horas que nos permitió avanzar camino y ahorrar una noche de hotel, como ya hemos hecho otras veces. Importante comentar que la estación de tren está en el mismo centro de la ciudad, pero la de autobús, además de estar muy alejada a unos 8 kilómetros poca gente conoce la ubicación de la estación central.

Fue una suerte para nosotros llegar a esta preciosa ciudad vietnamita al amanecer y poder disfrutarla con muy poca gente y las primeras luces del día. El centro, al que no pueden acceder vehículos salvo ciertas horas, está rodeado por hermosos canales del río Tubong. Nuestro hotelito, está en el mismo margen peatonal y llama la atención la visión de tantos farolillos y linternas que son el símbolo de esta preciosa ciudad colonial. Está todo muy cuidado y limpio, solo bicicletas circulando, un espacio libre de humos y con multitud de puentes que cruzan a uno y otro lado de los canales.

Numerosas callejuelas con preciosas casas de fachadas pintadas en vivos colores y un sin numero de locales, tiendas y restaurantes perfectamente integrados y respetando el ambiente colonial. Las luces nocturnas son muy suaves y estas escuchando música clásica por donde quiera que vayas gracias a unos pequeños y disimulados altavoces que hay en todas las calles. No hay edificios de mas de dos alturas y los números de las casas y de las calles están tallados en madera.

Muchas casas son de estilo chino y japonés ya que la ciudad perteneció a estos dos imperios en varias ocasiones. Y cientos de faroles y linternas en todas las calles que al anochecer, sobre todo con los barquitos navegando por los canales y lanzando linternas con tus mejores deseos, te van a hacer enamorar de esta preciosa ciudad.

A pocos kilómetros de la ciudad, unos 40 minutos con nuestra motocicleta y muy cerca de la famosa bahía de Danang, se encuentran las Marble Mountains, las montañas de mármol. Aquí puedes hacer una visita guiada donde poder ver la montaña por dentro con sus enormes rocas de mármol. Dentro hay construidas en la piedra pagodas y templos y una cueva te lleva a lo mas alto donde te espera un mirador espectacular.

Otra visita en el área de Danang aunque hay que desviarse bastante hacia la sierra y muy recomendable es el Golden Bridge. Aquí hay que llegar mejor en coche ya que está bastante lejos de Hoy An. Este puente es muy famoso aquí y se trata de un puente que está sostenido por dos manos hechas de piedra y con lo mantienen en el aire en un equilibrio espectacular. Se accede desde un teleférico muy concurrido y en nuestro caso la suerte no nos acompañó ya que estaba con niebla y lloviznando, además del frío que hace a esta altura de la montaña. Aun así nos mereció la pena ver entre la niebla algo tan impresionante y también un parque de figuras gigantes en piedra.

Aprovechamos la tarde y visitamos la ciudad de Danang para poder verla ya que al día siguiente seguiríamos camino hacia el norte a la ciudad imperial de Hué. Esta ciudad es enorme y muy moderna  y después de cenar en el Night Market nos dirigimos a ver uno de los espectáculos mas populares de la ciudad, el puente del Dragón. A las nueve en punto todas las noches el dragón que forma las pasarelas del puente comienza a escupir fuego cambiando de colores. Una atracción que ilumina la noche y hace las delicias de grandes y pequeños.

Al día siguiente bien temprano cogimos nuestro bus para dirigirnos a Hué a través del paso de las nubes, una impresionante carretera de montaña que nos llevará hasta la ciudad imperial vietnamita.

Todos tenemos dos vidas. La segunda comienza cuando te das cuenta que solo tienes una. CONFUCIO.

Nunca te sientas solo. El Universo entero está dentro de tí. RUMI.

No compres a tus hijos las cosas que tú nunca tuviste, enséñale lo que a ti nunca te enseñaron. BRUCE LEE.

José Andrés. Noviembre 2018.

http://www.elviajerotriton.com

 

Un comentario sobre “Hoi An

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