PANAMA

A Panamá llegamos procedentes de Santiago de Chile en un vuelo de unas 6 horas con la aerolínea panameña Copa. Aterrizamos a las 6 de la mañana y disponíamos de solo 24 horas para conocer la ciudad. Afortunadamente los trámites de inmigración son muy rápidos en una ciudad muy acostumbrada al tránsito internacional. La primera sorpresa es que la moneda nacional, el balboa, apenas se usa en todo el pais y nadie los coge ni pueden verse en circulación. En su lugar, cómo no, se usa el todopoderoso dólar de los yankies.

Lo primero que compramos fue una tarjeta travel-pass que te permite coger cualquier transporte público durante todo el día. Cuesta la tarjeta 3$ mas de 5$ de recarga y es de uso ilimitado. El sistema de transporte es de los mejores que hemos visto en el mundo, y no exagero. El modernísimo metro aéreo poco tiene que envidiar al de Dubai. También hay que decir que llegamos justo la semana que se estaban celebrando las jornadas mundiales de la Iglesia Católica para la Juventud en 2019. Un evento multitudinario que reunía a cientos de miles de jóvenes peregrinos de todo el Mundo para escuchar al papa Francisco. Hay que recordar que en todo America Central y Sudamérica hay muchísimos devotos de la religión cristiana católica. Y por ese motivo toda la ciudad, las calles, los transportes, los parques, y todos los lugares públicos se habían engalanado para esta visita del Santo Padre.

La primera de nuestras visitas, y más que obligada, fué a las esclusas del famoso Canal de Panamá. La suerte nos acompaña. Hoy es Lunes y los Lunes nunca abren al público para visitar el canal, pero con motivo de la visita del papa y la gran cantidad de visitantes este día también esta semana esta abierto. Durante dos horas en un espectáculo multitudinario de ir y venir gente estuvimos disfrutando del paso de los enormes buques a través de este ingenioso sistema de aguas que consiguen salvar las diferencias de nivel entre uno y otro lado. La cara que pondría el amigo Arquímedes si viera este sorprendente resultado.

Albrux es el nombre de la parada central de autobuses desde donde van y vienen todas las guaguas hacia en lugar que quieras. Desde aquí fuimos al canal y también al centro ciudad. Desde la parada de la avenida 5 de Mayo puedes ir andando al mercado del marisco y al casco antiguo. Para acceder al casco antiguo se cruza un puente que te lleva a la carretera Hispanoamericana, su nombre es el puente de las Americas. A lo largo del puente se pueden divisar las 194 banderas de todos los países del mundo reconocidos por las Naciones Unidas.

Al fondo se puede ver la ciudad nueva, moderna y con rascacielos. Esta area nueva se construyó sobre la antigua capital arrasada por el pirata ingles Morgan, auspiciado por la Corona Británica, como era habitual en la época, para atacar y robar en las posesiones españolas. Sobre aquellas cenizas se asienta hoy el corazón de la nueva capital y su centro financiero.

Afortunadamente el casco antiguo se conserva como en la época colonial. De suerte que esta visita del papa ha ayudado a que estén las calles muy embellecidas y limpias y así tuvimos la suerte de disfrutar de uno de los mas espectaculares barrios y mejor conservados de Hispanoamérica. La Catedral, la Plaza de Armas, los edificios, las calles, todo de una belleza sin igual. Visitamos la estatua del emperador español Carlos I y pudimos comprobar hablando con la gente el cariño de nuestros hermanos panameños hacia nuestro pasado común.

La ultima parte de la tarde la pasamos en Metromall, un enorme centro comercial. Teníamos compras que hacer para llevarnos a Cuba y aquí encuentras de todo y a muy buenos precios. para terminar decir que mucha gente me había comentado que esta ciudad era muy fea y que no valía la pena. Nada mas lejos de mi visión. Me encantó la ciudad y la recomiendo encarecidamente.


—————————————————————————————————-

Toda la sabiduría humana está contenida en dos palabras: espera y confía. ALEJANDRO DUMAS.

Un día alguien te va a abrazar tan fuerte , que todas tus partes rotas se juntaran de nuevo. JODOROSWKI.

http://www.elviajerotriton.com

Valparaiso

Hoy es Domingo 27 de Enero y son las 9 de la mañana acá en Valparaiso. Desde el balcón de mi apartamento escucho perfectamente el doblar de las campanas de la Catedral llamando a los muchos feligreses que viven en la cuidad. La vista es sobrecogedora desde esta parte alta de la ciudad entre el puerto y los cerros más altos. Mas de 300.000 personas habitan en un entramado de callejuelas empinadas desde el mar hasta el monte en un precioso valle del que toma su nombre, un valle en el Paraíso. Anoche llegamos tarde y cenamos en Barrio Huerto un pequeño restaurante junto al muelle marítimo y después directos a nuestro alojamiento.

Nos hospedamos en el Mirador del Poeta un apartamento para huéspedes en la planta trece en esta parte alta de la ciudad con unas vistas de infarto por el día y mejores si cabe aun por la noche. Me recordaba mucho a las vistas desde el Alto de la Paz la capital de Bolivia. Aquí al igual que allá hay enormes cuestas empinadas para subir desde el llano hasta la parte alta de la ciudad.

Al día siguiente hicimos una visita express por nuestra cuenta. Queríamos visitar el famoso cerro Alegre, pero es muy fácil equivocarte y meterte en algún barrio conflictivo como nos pasó a nosotros, aunque una amable señora nos indicó cómo salir de allí con rapidez y dos turistas y con un automóvil de alquiler muy llamativo . Hay que limitarse a los cerros conocidos y turísticos, los próximos al centro, ya que los cerros altos son bastante peligrosos.

A la bajada visitamos la plaza de Armas llamada Soto Mayor, junto al Edifico de la Armada y muy próximo al puerto deportivo de la ciudad. Me llamó la atención la plaza de Neptuno, con su tritón, que es el símbolo de este humilde viajero que os escribe. El tritón que nos acompaña por los mares del Mundo. Desde la parte trasera del palacio de Justicia en la plaza Soto Mayor se coge uno de los muchos ascensores que te suben a la parte alta de la ciudad y te evitan subidas agónicas por cuestas empinadas. Este ascensor te lleva al cerro Concepción, precioso, pintadas de murales, gente bohemia, músicos, restaurantes preciosos, pinturas, mercadillos con oportunidades y muchos miradores a cual más espectacular.

Multitud de miradores y excelentes restaurantes, que tuvimos ocasión de confirmar tanto comida como servicio en el restaurante Tierra y Mar. Muchas escaleras pintadas y muchos murales decoran este bello barrio. En general te embarga una atmósfera de barrio tradicional y bohemio con muchos puestos de artesanía y cantidad de pintores y retratistas.

En el cerro Alegre se encuentra la Plaza Bismark con posiblemente el mejor mirador de la ciudad con permiso del Comogglio. Este mirador es un homenaje que el pueblo italiano hace a la ciudad de Valparaiso, patrimonio de la Humanidad en agradecimiento a la acogida a tantas familias italianas que les brindaron a primeros del siglo XX.

La casualidad que mientras estábamos en la plaza llega un camión de bomberos donado por la UME de España y que lleva los colores y la bandera española y aprovechamos para charlar con ellos y que nos contaran que estaban en labores de apoyo a nuestros “hermanos” chilenos.

Valga la curiosidad del precio de los productos: nos costó 2400 pesos (o lucas como los llaman acá) en la Isla de Pascua una botellita de agua de 100ml. Pues con ese mismo dinero en Valparaiso compramos una botella de 2 litros, dos bocatas y media docena de plátanos en la misma plaza Bismark.

La visita imprescindible a la Sebastiana, la casa de Pablo Neruda, la hicimos bien temprano al día siguiente. En mi opinión mucho más bonita que la Chascona de Chile, sorprende muchísimo más. Esta casa de cuatro plantas estuvo proyectada por Sebastián Collado, un arquitecto español Sebastian Collado que murió durante el proyecto de realización. Fue Neruda quien se interesó por este extravagante proyecto y lo acabó dando su toque personal con muchos guiños a los barcos, de hecho la propia casa parece la cubierta y los camarotes de un buque en muchas partes. De cuatro plantas se asemeja a un barco. tiene espectaculares vistas y en su interior se conservan todas las numerosas colecciones de múltiples cosas que obsesionaban a su propietario. Tres bares en su interior para atender a sus comensales, cámaras secretas para llevar a sus amantes, diversos anteojos para ver los barcos entrar y salir de puerto y muchos más objetos curiosos.

Camino de vuelta hicimos una parada en Viña del Mar, una bonita ciudad costera con muchas semejanzas a Benidorm que se hizo tristemente famosa por iniciarse aquí el golpe de estado del dictador Pinochet. Allí se encuentra el castillo Bulk que se adentra en el mar y que visitamos. Visitamos también la plaza del mar donde se encuentra un famoso reloj que se encuentra dentro del parque y esta hecho con setos y flores, muy bonito la verdad.

Desde allí, vuelta a Santiago de Chile, un viaje de unas tres horas por autopista para tomar nuestro vuelo hacia Panamá, nuestro siguiente destino y a poco ya de completar nuestra vuelta al Mundo.

” Si nada nos salva de la muerte, al menos que el Amor nos salve de la Vida.” Pablo Neruda

“Lo peor no es cometer un error sino tratar de justificarlo en vez de aprovecharlo”. Ramón y Cajal.

“Cuando te haces amigo del momento presente, te sientes como en casa dondequiera que estés. Ahora bien, si no te sientes cómodo en el ahora, te sentirás incómodo dondequiera que vayas.”  Eckhart Tolle.

“Hay una gran diferencia entre participar e implicarse. En un plato de huevos fritos con chorizo, la gallina participa. El cerdo se implica.”. ECDV.

http://www.elviajerotriton.com

Santiago de Chile

Llegamos de noche a Santiago procedentes de la isla de Pascua. El vehículo que habíamos reservado no pudimos contratarlo ya que mi permiso de circulación internacional había caducado. No hay mal que por bien no venga, al final una compañía low cost nos alquiló uno sin necesidad de esta licencia internacional por menos de la mitad de precio, unos 100USD o 30.000 lucas como llaman aquí a los pesos, para la semana que íbamos a pasar en suelo chileno.

A la mañana siguiente fuimos a la embajada de Cuba a resolver mi visado para entrar en la Habana tal como teníamos previsto en un par de semanas. Los problemas y la mecánica habitual en estas embajadas la resolvimos gracias al consejo de unas cubanas que estaban en la cola y nos sugirieron que mejor fuéramos a la agencia de viajes Habana Tour. Así hicimos y en menos de media hora y por 30 USD ya tenía mi visado de entrada a la Habana. Como es lógico, mi mujer siendo cubana, no precisaba este trámite solo tendría que mostrar su pasaporte cubano.

Nuestra primera visita sería al edificio Costanera, el mas alto de la ciudad, al que puedes subir a su ultima planta con una visita guiada en la que te explican el origen de la ciudad, donde puedes ver a lo lejos la cordillera de los Andes y por supuesto una vista en 360º de toda la ciudad.Aquí llegó en 1530 el español, Pedro de Valdivia, y fundó la ciudad de Santiago a orillas del rio Machopo. En el cerro de Santa Lucía muy cerca de aquí y que visitamos después, Valdivia tomó posiciones y construyó el primer fuerte de la ciudad. Desde esta altura se puede ver en el lado opuesto de los Andes, el Cerro Plomo que es donde nace el rio Machopo. Enfrente está el Cerro los Angeles, donde se encuentra una inmensa estatua de la Inmaculada Concepción. Me pareció curioso que aquí tenemos a los dos santos patronos españoles: la Inmaculada Concepción y Santiago Apóstol.

Al cerro los Angeles se sube con un teleférico. Impresiona la escalinata para subir a ver la estatua de la Virgen y sobre todo sorprende ver la multitud de gente devota que sube aquí para verla. Los españoles trajimos aquí la religión católica y ahora ellos son muchísimo más devotos que nosotros en la peninsula. las vistas de la ciudad desde aquí son espectaculares.La bajada la haces por un funicular hacia el otro lado de la ciudad, el barrio del Pionono. Desde allí en unos minutos llegas al barrio más lindo de la ciudad, el barrio de Bellavista. Un barrio de gente joven, artistas, gente bohemia y donde Neruda tenía su casa de Santiago: la Chascona.

En la Chascona puedes ver muchas curiosidades y aficiones del poeta, al que llamaban “el capitán”, como buen marino apasionado del mar que era. La casa por fuera es blanca y azul y muy sobria, tal como él quería y por dentro con forma y figura de barco, todo muy estrambótico y con techos muy bajos. A la entrada hay una barra para hacer el cóctel de bienvenida a sus numerosas visitas. Era un coleccionista compulsivo, y todo lo que iba comprando en viajes y sobre todo en los mercadillos de la ciudad lo iba colocando en la casa. Los vasos de colores para que hasta el agua tuviera mejor sabor. La mesa muy estrecha para que la gente pudiera tener mucha proximidad casi tocándose. Tenía un pasadizo secreto por el que aparecía cuando ya estaban los invitados y por el que se marchaba a dormir la siesta sin avisar. La biblioteca es preciosa con muchos manuscritos y cartas de mar.

Tras visitar el cerro Santa Lucía y la estatua al español Pedro de Valdivia, fundador de la ciudad, me dirigí a la Plaza de Armas. En esta plaza es donde se concentra buena parte de la vida de la ciudad, mucha gente jugando ajedrez, niños jugando en el preciosa parque central, artistas callejeros, soportales magníficos que rodean toda la plaza y mucha, mucha vida y actividad en toda ella. Los edificios que la rodean son los principales de la ciudad y de mucha belleza colonial, Correos, algún Ministerio, la Bibliotecas Nacional y también la Catedral. Hay que llevar un poco de ojo entre tanta gente porque también están los amigos de lo ajeno.

La ultima visita fue al Palacio de la Moneda, que tenía mucho interés en ver. Aquí es donde Salvador Allende murió, ya que no quiso huir a los bombardeos y fue víctima del golpe de estado del dictador Pinochet.

Para poner punto y final a la visita a esta bella ciudad, decir que su principal problema es la contaminación. Hay más de dos millones de personas y casi todos con coche que usan a diario. Desde fuera se puede ver una burbuja verde oscura que tapona la ciudad dejando una aire muy contaminado. Esta hundida en un valle natural y necesita que las autoridades tomen carta en el asunto de forma urgente.

———————————————————————————————————————–

Todos tenemos dos vidas. La segunda comienza cuando nos damos cuenta que solo tenemos una.

Quizá algún día te des cuenta, que la vida no exigía tanto de ti, tanto sacrificio, tanto cansancio. Tal vez solo te pedía que fueses feliz.

José Andrés.

http://www.elviajerotriton.com

Isla de Pascua

Desde que bajas del avión te embarga la magia de esta isla misteriosa en medio del Pacífico. Que pena que la población local quiera aprovecharse tanto del bolsillo del turista, cosa que te das cuenta nada más subirte al taxi. Lo peor no fue el elevadísimo precio, sino tener que aguantar los resoplidos del taxista despotricando de los españoles por ser tan tacaños cuando le pedimos explicaciones por cobrarnos 12 USD por una corta carrera de menos de 8 minutos. Claro, tienen aquí a la gallina de los huevos de oro y quieren explotarla.

En el mismo aeropuerto compramos nuestro pase para visitar todos los parques. El precio es de 40 USD y puedes entrar en todos ellos pero solo una vez. El nombre del pase es Rapanui, como también se conoce esta isla en lenguaje local.Decidimos alquilar un quad por los tres días que nos costó 70 USD. Hubiéramos querido alquilar mejor un coche pero no había disponibilidad. Recorrimos varias veces la isla, que será aproximadamente el doble de superficie que nuestra Formentera. Su forma es triangular y en cada uno de los vértices se encuentran los extintos volcanes, el Orongo, el Terevaka y el Poike.

La capital es Hanga Roa y está muy cerquita del aeropuerto así como el volcán Rano Kay en el área de Orongo, por lo que decidimos visitarlo esa misma tarde.

Es impresionante ver su cráter lleno de lagunas y de vegetación crecida después de miles de años desde su última erupción. Después de disfrutar la visita bajamos a la playa junto a la capital para ver el atardecer en un mágico lugar con nuestras primeras vistas de los famosos Moais en Akapu. Es sobrecogedor ver el atardecer en el mar tras los moais. Se junta mucha gente para ver este mágico momento que no quieres que acabe, dulce, relajante y misterioso a la vez.

Elegimos la opción de subir al siguiente volcán, el Terevaka, a caballo. El mío se llamaba Majera y el de Darlin, Piké. Una experiencia deliciosa subir por los prados a la cima del punto mas alto de la isla a 511 metros. En el camino vas viendo pequeños bosques de arauco y eucalipto, dos especies de arboles invasoras de madera de baja calidad, con las que intentan repoblar la deforestación que hubo en esta isla, según dicen para transportar a los pesadísimos moais y para construir canoas y barcos.

En el trayecto también vimos muchos aguiluchos y al preguntar nos dijeron que los trajeron de tierra firma para que se comieran a los roedores que son aquí un plaga para las cosechas. pero parece ser que se ha hecho amiguitos y no han solucionado el problema. El nombre de Terevaka quiere decir Paso de Embarcaciones en rapanui, la lengua local. Tere es ver pasar y Vaka embarcación. Y es así, desde la cumbre se vé los 360 grados de mar que rodean la isla, puro océano, desde donde si te esfuerzas puedes ver la curvatura de la tierra y desde puedes imaginar a los vigías observando el horizonte y la llegada de embarcaciones.

El momento mágico vino al ver amanecer desde el otro lado de la isla en Tongariki subiendo el Sol por encima de estos majestuosos vigilantes de la cultura Rapanui.

Los tres lugares más emblemáticos son: los 7 moais en A’Ikivi; los 15 moais en Tongariki; y los moais con sombrerete en la bellísima playa de Anakena. Puedes también visitar una “cantera” natural donde tallaban y transportaban los moais en Ronararaku, al pie de un pequeño volcán extinto pero con una vegetación sorprendente Rano Roratka. Si les preguntas el origen de estos moais y sobre todo como los transportaban, todo los lugareños te dirán sin dudarlo, que los moais andaban desde la montaña hasta los lugares de ceremonia. 

—————————————————————————————————–

Hay que entender que el sentido de la vida es tener historias que contar, no cosas para mostrar.

La sociedad nunca antes había sido tan rica a nivel material y tan pobre a nivel espiritual.

www.elviajerotriton.com

Tahití, Bora Bora y Moorea

Tahití es la isla más grande de la Polinesia Francesa. Aterrizamos en el aeropuerto de Papeete temprano en la mañana procedentes de Auckland en Nueva Zelanda. Nada más aterrizar ya te das cuenta que está isla de cara es carísima. El alquiler de un pequeño coche BYD japonés cuesta 80€ al día. Así que nos limitamos a un solo día de alquiler para conocer esta isla que tiene una curiosa forma de ocho con un ístmo en el centro que la divide en dos partes. Tiene dos volcanes extintos que se ven a lo largo de toda la isla. Uno de ellos tiene la increíble altura de 2.240 metros, el monte Orohena, en una isla poco más grande que Menorca. Empezamos nuestro recorrido por la parte norte que es muy agreste, con playas de arena negra y dura ideal para surferos. Hay un mirador espectacular de parada obligada en un lugar llamado Magina junto a unos árboles milenarios. Los accesos hacia el interior de la isla son muy complicados y montañosos con bosques impenetrables y con el problema de que las carreteras son de tierra y en muy mal estado. Hay unas aguas termales muy visitadas cerca de la carretera y paramos a ver cómo los niños se divertían jugando en ellas.

Decidimos almorzar en un complejo llamado Manava Resort donde nos sirvieron el delicioso “poison crue an leit du coco”. Después del istmo y hacia el sur están las playas más suaves y espectaculares. La más famosa es PK18, con acceso muy cuidados y con una playa impresionante que más parece una piscina gracias a la pared de coral. De vuelta a la capital Papeete al atardecer elegimos un sencillo hotel no demasiado caro, el hotel Sara Nui y dimos un paseo por la ciudad, pero nos gustó muy poco, muy occidentalizada por los franceses. El idioma oficial es el francés, sobre todo en esta isla, aunque luego en otras islas del archipiélago comprobamos como casi todo el mundo prefiere hablar tahitiano. Un amable tahitiano nos enseñó algunas palabras: Yaurrana, es hola. Nana es adiós. Maruru es gracias. Marururo, muchas gracias. Nejeneje es guapa. Y mi favorita y la que más representa estas gentes, MAEVA, bienvenido. 


Pertenecen a la Republica francesa aunque gozan de una cierta independencia pero que les cuesta a cambio mandar a la metropoli un “cheque todos los años. El nivel de vida es altísimo, viven del comercio y lo tienen que importar todo, por eso los elevados precios. Al día siguiente volamos a la famosa Bora Bora. Solo por las vistas de las islas y la pared de coral ya valdría la pena este viaje. Nos alojamos en una villa muy bonita llamada Villa Rijana, cuya dueña Laura es una palentina que vino aquí de vacaciones y se enamoro de Gary, un artista francés residente en la isla. Decidió casarse y montar una residencia muy bonita con influencias italianas y con muchas esculturas del dueño, que por cierto tiene una escultura hecha por él en el muelle nada más salir del aeropuerto para coger el barco. El aeroupuerto está en una lengua de mar artificial que construyeron los norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial. Le llaman Motu, que aquí quiere decir isla. La orografía de la isla es tan espectacular como Tahití, montañas altas y escarpadas, verdes colinas y vegetación impenetrable. Una carretera circular no te lleva más de cuatro horas en dar la vuelta completa con tiempo suficiente para ver muchos lugares increíbles. La mejor playa es Matira, la plage, como todos la llaman aquí, una playa kilométrica de arena blanca. Nosotros pasamos allí una mañana y comimos de nuevo el pescado crudo en el restaurante Bora Bora a pie de playa con unas deliciosas aguas de coco. Hay un lugar muy conocido para cenar llamado Bloody Mary, que es donde van todos los famosos y dejan billetes de su país y sus firmas en la pared de entrada. Es caro y no tiene tanto de especial, más que el suelo es de “arena de la playa”. Hicimos una excursión muy completa junto a unos franceses muy simpáticos que se hospedaban también en nuestra residencia. En el mismo día nos bañamos en la laguna junto a los tiburones limón, dimos de comer a las mantas rayas, vimos en las profundidades el tiburón negro y la raya águila, jugamos con pulpos en nuestras manos, almorzamos en un pequeño motu comiendo deliciosa comida con nuestras manos sobre un plato hecho de hojas de palmera y por último y después de cantar a coro canciones locales acompañados al ukelele, casi aprendimos a partir cocos.


La anécdota del día fue que perdimos el avión. Estábamos tan a gusto en la plage y calculando nuestra hora del vuelo, que no caímos en la cuenta que los traslados en barco de la isla al aeropuerto son cada ciertas horas. De todos modos nuestros amables anfitriones nos cambiaron el vuelo para primera hora de la mañana e incluso nos ofrecieron gratis el alojamiento para esa noche. Gracias a este “inconveniente” pudimos disfrutar de nuevo a primera hora de la mañana de unas vistas impresionantes de los corales pacíficos. Al llegar tan temprano incluso tuvimos que esperar a la salida de nuestro Ferri hacia la isla hermana de Tahití y un lugar con el que soñaba estar, Moorea. Resulta que cuando compre mi pequeña lancha en Alicante a su propietario francés hace ya más de diez años, el nombre del barco era Moorea. Yo ni siquiera había oído hablar de este lugar, y me prometí a mí mismo viajar algún día allí.El trayecto dura unos 40 minutos y tan pronto llegamos, y como solo teñimos ese día ,alquilamos un coche bastante más barato por 60 USD y dimos la vuelta a la isla en sentido antihorario. Esta preciosa isla tiene forma de murciélago y tiene en su forma el dibujo en cada punto kilométrico. La playa del hotel Sofitel es la primera que te encuentras nada más salir del aeropuerto dirección noreste, esta muy salvaje salvo en el area privada del hotel. Al norte y digamos en la cabeza del murciélago se encuentra la apacible bahía Cook. Antes de llegar y a la altura del hotel Hilton, paramos a comernos unos deliciosos mangos en la misma orilla de la playa. En el centro de la bahía sale hacia el interior una carretera circular muy recomendable. En el trayecto ves inmensos campos de piña, que es la única producción propia de la isla. Un segundo desvío te sube hasta el mirador Bellvedere dese donde las vistas de las montañas y de la bahía son increíbles. Allí hay un puesto aunqu muy caro para tomarte la típica agua de coco.


Hacia el noreste se encuentra la playa de Tiajura, para mi la playa más bonita de toda la isla. En el Letipaniers Resort puedes tomar un refresco y ver a los turistas practicar toda clase de deportes acuáticos. Más al sur puedes ver en las inmediaciones de la carretera los sorprendentes Tikis y también la exposición en Tiki Village. Estas figuras representan a los viajeros que visitaban estas y otras islas. También se pueden ver una especie de cementerio ritual con piedras dispuestas en disposiciones geométricas que según nos contaban simbolizaban las peticiones a sus ancestros para que los protegieran de la furia de los mares, tsunamis y maremotos. Ver ballenas y delfines es habitual ver en estas costas pero no en esta época, más bien en Agosto o Septiembre. 

El nombre de Moorea quiere decir decir: Moo, salamandra, Rea, amarilla. Y al atardecer tendríamos que coger el Ferri de nuevo hacia Tahití para volar esa misma noche hacia nuestro nuevo destino, la Isla de Pascua.

Aunque viajes por el mundo para encontrar la belleza, debes tenerla dentro de ti o no la encontraras.

Has de entender que el sentido de la vida es Tener Historias para Contar y no Cosas para Mostrar.

José Andrés.

http://www.elviajerotriton.com

New Zealand

Volamos desde la preciosa ciudad de Wellington hacia Queenstown en la isla Sur. Así finalizaba una semana en coche recorriendo toda la isla Norte desde Auckland hasta Wellington. Una aventura que había comenzado el día 8 de enero de este año 2019 cuando llegamos a la capital Auckland procedentes de Fiji.

Desde allí y sin tiempo de ver la ciudad, alquilamos un coche para dirigirnos al Tongariro National Park, un largo camino que queríamos disfrutar antes de llegar al anochecer a nuestro destino: un actividad de montaña en el parque famoso por representar a Mordor en la trilogía del Señor de los Anillos. Dos días con éxito en el duro trekking y que relaté en un post previo.

El nivel del pais lo vas viendo desde que sales de la capital, carreteras, servicios, amabilidad, tecnología, espacios verdes, comida saludable, y un largo etcétera. Y por supuesto las aerolíneas “kiwis” serviciales, confortables y divertidas: para explicarte las normas de seguridad en el vuelo utilizan un vídeo con dos raperos que es toda una delicia. Las azafatas pasan con niños repartiendo caramelos y golosinas. Y en los aeropuertos, un lujo de tecnología, limpieza y urbanidad, puedes ver el los techos escenas del señor de los anilos, como a Gandalf subido en su escoba mágica.

 El recorrido desde el parque hacia el sur hasta Wellington se hace por la Dessert Road, una carretera que hemos visto en muchas películas con enormes rectas y cambios de rasante. Un delicioso trayecto viendo el atardecer y pasando por pequeñas ciudades rurales y granjeras sin apenas servicios y menos alojamientos. A partir de las 6 de la tarde prácticamente no ves a nadie por las calles y las escasas luces tampoco invitan a detenerte. Solo paramos a tomar algo en un bar de carretera “Subway” y llegamos a las 12 a la preciosa ciudad de Wellington. Nos alojamos en el Gran Concellor James Cook Hotel, un modesto pero bien situado hotel en la ciudad. 

A primera hora subimos al mejor mirador de la cuidad que está en el monte Victoria, desde allí se divisa toda la bahía, el puerto y también el aeropuerto junto al mar. En el puerto estuvimos en el muelle de carga con sus famosas casetas azules. Estuvimos paseando por el baywalk, que aquí le llaman waterfront, un recorrido que rodea todo el perímetro del muelle y al que los habitantes de la ciudad son muy aficionados. También visitamos el Metroplolitan Museum, gratuito por cierto, espectacular y donde puedes hacer un recorrido por la historia de este hermoso país, de su cultura y de sus gentes. Hay otro mirador precioso que se encuentra al lado opuesto de la bahía y se encuentra en Kua Kua Mountain, además se puede hacer un trekking circular que no pudimos hacer por falta de tiempo. Para comer elegimos un restaurante de carne llamado Charlie Sonsby que nos sorprendió por su buenísima calidad y a muy poco precio.

Para ver el atardecer lo mejor es subir con el cable car a la parte más alta de la montaña donde se encuentran las mejores vistas. Wellington nos sorprendió muchísimo, es una ciudad fantásticamente urbanizada, limpia  y sostenible, casi sin transporte por El Centro, muy buenos servicios, la mayoría de ellos gratuitos y enclavada en una bahía impresionante. 

De la isla norte volamos a la capital de la isla sur, Queenstown donde pasaremos una semana fantástica en la ciudad de la aventura. Se encuentra en una bahía y se llega desde el aeropuerto a través de Front Arm, una entrada espectacular de mar que por la que va bordeando la carretera. Igual que en el norte aquí las carreteras, servicios y nivel de vida en general es elevadísimo, y no exagero en absoluto. El primer lugar que visitamos fué Bob´s Peak, una montaña a la que accedes a través de un teleférico que te eleva hasta los 800 metros desde las afueras de la ciudad. Desde allí puedes disfrutar de unas espectaculares vistas de toda la bahía. Nos alojamos en el Colony Hostel, un precioso albergue junto a la bahía que aunque humilde disponía de todo lo necesario.

En la calle principal, Sotober Street se encuentra la hamburguesería mas famosa de toda Nueva Zelanda, Furburguer. Por supuesto me acordaba de la hamburguesería de Nueva York en el hall del hotel Le Park Meridien, algo igual de auténtico y de calidad, también de precio unos 15 dólares por una excelente hamburguesa. En general toda la carne de ternera que hay mucha es de alta calidad y por eso disfrutamos no pocas veces de los magníficos Steak House de la ciudad.

Al día siguiente y siguiendo el curso inacabable del lago Wakatipu nos dirigimos ala pequeño y pintoresco pueblo de Glenorchy, que se encuentra a unos 45 minutos en coche. La carretera se llama Scenic Road y con mucho acierto ya que no hay curva del camino que no quieras detenerte para hacer fotos o disfrutar del paisaje. Glenorchy es un pequeño pueblo de montaña camino de la impresionante cadena montañosa que culmina en el Monte Cook. Solo encuentras casas bajas con su porche y su jardín. Tiene un famoso y muy bonito embarcadero que ha sido filmado en numerosas películas y que por supuesto es parada y visita obligada su caseta donde se guardan las barcas. La carretera acaba aquí y solo caminando o en vehículos todoterreno autorizados te puedes adentrar en las altas montañas. 

A la vuelta nos dirigimos a Teanau tomando el otro margen del lago antes de llegar a Queenstown. Nuestro objetivo era visitar la espectacular bahía de Milford Sound desde allí. Desde Queenstown parten tres carreteras, la de Glenorchy hacia el norte, la de Teanau hacia el suroeste y la de Wanaka al noreste que sería nuestro siguiente destino. La carretera es muy buena pero apenas hay un par de sitios de carretera para tomar algo o repostar en las 4 horas que puede durar el viaje al oeste. Esa tarde aún me dio tiempo a hacer un pequeño trekking al otro lado del lago Teanau. Desde un pequeño embarcadero entras en el bosque por una senda muy bien señalizada hasta llegar a una pequeña bahía llamada Dockbay de arena muy fina, un lugar mágico en el que pude disfrutar yo solo de un precioso atardecer sobre el lago. Unas tres horas ida y vuelta caminando.

Al día siguiente bien temprano nos dirigimos por una carretera escénica y con muchas curvas. Va recorriendo el inmenso lago Teanau y después otros pequeños lagos, algunos bellísimos, como el Mirror Lake, que si te paras a disfrutarlo y está despejado ves el reflejo de la montaña en él. Unas dos horas en nuestro Toyota Corolla nos llevaron hasta el Visitor´s center de la bahía Milford Sound. allí contratamos un recorrido en barco por the Fiord Land, la tierra de los fiordos. Hay que estar temprano ya que a las 9 sale el barco. El fiordo es precioso, en palabras de Richard Kipling se trataba de la Octava Maravilla del Mundo. En mi modesta opinión algo sobrevalorada, quizá Kipling no había visitado los fiordos noruegos… En el recorrido puedes ver muchas focas, cascadas y lo mas espectacular un: Underwater Experience. Se trata de un edificio submarino con cristaleras donde puedes disfrutar del mundo acuático en un entorno natural y sostenible. El trayecto en barco son dos horas y a la llegada lo suyo es un buen almuerzo en las el restaurante del Centro. En el trayecto de vuelta y como era temprano paramos a mitad de camino para realizar un trekking y ascender al Key Mountain, un pico que sobresale en toda la cadena montañosa que termina en Milford. Son 4 horas entre subida y bajada y el recorrido es impresionante y como en todo este pais muy bien señalizado y con servicios ecológicos excelentes.

Llegamos al atardecer a Teanau a tiempo de incorporarnos al barco que te lleva a las cuevas de los glowworm, unos gusanos resplandecientes. Hacía un mes habíamos estado en Vietnam, visitando por la noche el río Lobos y viendo las fireflies, las moscas de luz que vuelan por la noche con su blanco brillo y no queríamos perdernos este otro fenómeno natural de estos pequeños insectos. Pero no tenía nada que ver una cosa y otra. Estos gusanos se encuentran dentro de la cueva y en la oscuridad se les ilumina su cola de color verde por un efecto químico que los identifica y evita que se aproxime uno a otro ya que de hacerlo se comen unos a otros. En la oscuridad pareces estar viendo la bóveda celeste iluminada por estos curioso gusanos. La experiencia está bien sobre todo por bien organizada pero resulta un poco cara, 90€ aproximadamente por persona, que en comparación con los 45€ que nos costó por la mañana el crucero resulta excesivo. 

Después de esta experiencia en el oeste nos dirigimos hacia el noreste a visitar Wanaka, para los que hay que cruzar un puerto de montaña que tiene un mirador espectacular en su cima. A la bajada del puerto se encuentra la preciosa ciudad de Wanaka y nos hospedamos en una casa para huéspedes llamada Two Sides, donde teníamos una habitación con baño privado. La casa era todo un lujo con espacios compartidos, comedor y salón y de una calidad superior a pesar del precio relativamente barato en relación. Cada habitación lleva el nombre de una de los nietos del dueño. una señora encantadora que se ocupa de limpieza y de todas las gestiones te atiende y te ofrece fruta fresca a la llegada. Una casa de campo junto al lago para quedarse vivir. Desde el pueblo hice varios trekking mi afición favorita. el primero fue subir al Iron Mountain. Las vistas desde lo alto de todo el lago y el pueblo de Wanaka y para seguir en la norma de este pais son impresionantes. también hice otro trekking en la otra orilla del lago hacia Rocky Mountain. La subida supone un desnivel de unos 500 metros hasta el mirador del Diamond  Lake, el lago desde donde se empieza el trekking y cuyas vistas desde este mirador te dejan sin palabras. Desde lo alto de la montaña volveremos a tener unas vistas impresionantes del lago Wanaka al fondo.

A la vuelta nos fuimos a ver el atardecer viendo el Wanaka Tree el árbol que dicen es el mas fotografiado del mundo. La verdad es que gente haciendo fotos no faltaba y que es algo único y especial, también.A la vuelta paramos en una granja de lavanda llamada Lavander Farm, una experiencia preciosa en estos campos violetas que están bellos y cuidadísimos. Hay muchas alpacas, animales parecidos a las llamas y que los utilizan para la carga. También de camino hicimos una parada en el famoso hotel Cardona. Este hotel se hizo muy famoso como hospedaje  porque cerca de este lugar se encontró oro a finales del siglo XIX y muchos colonos llegaron aquí movidos por la fiebre del oro. Ya de vuelta en Queenstown nos hospedamos en el Heart Hotel, un lugar de mas calidad que el Colonial pero en el centro de la ciudad.

Aún había tiempo para ascender the Queenstown Hill, un popular trekking que sale de la misma parte alta de la ciudad y sube a otro mirador que tiene otras vistas bellísimas del fondo de la Bahía. Todo el recorrido es impresionante y subes hasta los 900 metros. Las vistas van desde el norte que puedes ver Franktown y el aeropuerto, Quennstown abajo y enfrente el Bell Lomon, tras el Bob´s Peak. Por la otra parte y en dirección Wanaka también puedes ver las ciudades de Albert Town y Crommwell. La despedida de la tarde y de la ciudad fue en el embarcadero que estaba muy concurrido y con gaiteros amenizando la tarde a los numerosos jóvenes que se apiñaban a orilla de la playa. Y así fue como despidiéndonos del “Pais de la Naturaleza” para poner rumbo a nuestra siguiente parada: la bella Polinesia Francesa.


Cuando deseas algo con mucha fuerza, el Universo entero conspira para que lo consigas.

Lo que estamos buscando fuera, normalmente lo llevamos dentro.

Donde pones la atención pones toda tu energía.


www.elviajerotriton.es

SAMOA

Nuestra visita a Samoa duro cinco días con sus cuatro noches. No nos acompañó mucho el tiempo, tuvimos bastante lluvia pero con las treguas que daban los chaparrones pudimos visitar muchos preciosos e increíbles lugares de esta maravillosa isla.
La isla principal es Upolo, a donde llegamos aterrizando en su aeropuerto internacional de Faleolo. Llegamos a las 2 de la madrugada procedentes de Fiji. A la llegada alquilamos un confortable Toyota Airis en la agencia Avis. En unas dos horas recorrimos la carretera que te lleva de oeste a este para dormir en el coche en la famosa playa de la Lalomanu, En el trayecto apenas vimos dos o tres coches, teniendo en cuenta que eran las 4 de la madrugada, cruzamos la capital Apia, donde lo único abierto era un Mc Donalds que nos permitió tomar algo para reponer fuerzas. Al amanecer pudimos comprobar que no exageran cuando dicen que está playa es de las mejores del Pacífico.
Hay muchos fales donde alojarte y dormir. Un fale es como una choza elevada y redonda o hexagonal que está abierta por todas sus caras. Para dormir se sueltan del tejado unas cortinas de plástico para protegerte de la lluvia, de la noche y de los curiosos. Además te facilitan una mosquitera, colchones y sabanas en las que son de pago. Nuestra idea era dormir aquí el primer día, pero decidimos marchar y volver otro día ya que estaba empezando a llover y no hubiera sido una buena idea pasar un día con fuertes lluvias en este alojamiento tan frágil. Así que nos fuimos de nuevo a la capital Apia y buscamos un hostal limpio y barato llamado Mataoga.
En el camino hacia la ciudad vimos las cataratas Sopoaga, unos espectaculares saltos de agua que se ven abajo de un cortado montañoso. Para acceder a ellas hay que pagar una pequeña entrada a una amable señora que te muestra un precioso y muy cuidado jardín del que ella misma se ocupa. Cacao, Cafe, Canela, Mango, y otros muchos árboles en un jardín maravilloso. En la ciudad nos dirigimos al mercado central y compramos deliciosa fruta que sería nuestra dieta para ese día.
Al día siguiente fuimos a ver la cosa museo del escritor Robert Louis Stevenson que vivió y murió en este paraíso de isla. Como amante de la literatura de aventuras, disfrute mucho de la visita por la enorme mansión, escuchando fabulosas historias del autor de la Isla del Tesoro. Si quieres puedes visitar su tumba pero has de emplear dos horas en subir a la colina donde dejó escrito fuera enterrado y se cumplieran sus tres deseos: ser enterrado allí en lo alto, con las botas que le habían llevado a tan fantásticos lugares y por último que se le cantara en su entierro la canción que compuso para ese momento. Esta canción también la canta el personal que te hace la visita al final del tour por la vivienda.
No lejos de allí, y entre estos bosques espectaculares pudimos visitar un lugar llamado Sliding Rocks, una especie de toboganes naturales de roca y piedra donde baja el agua y por los que puedes deslizarte. Como en esta época no hubo lluvias hasta nuestra llegada, resultaba algo peligroso las bajadas con poca agua así que lo disfrutamos el lugar pero con poco riesgo. Este lugar y todos los demás que vimos están muy bien cuidados, así como jardines, parterres y también las calles y carreteras. Muchos funcionarios cortando el césped en los márgenes de las carreteras que nos contaban lo orgullosos que estaban de cuidar su tierra y su entorno. Preciosas flores rojas y amarillas a ambos lados de la carretera alegran la vista de los conductores por toda la isla. En el camino ves muchos pájaros, petirrojos sobre todo, y también otros parecidos a la perdiz que no levanten el vuelo y que cruzan la carretera. Yo pensaba que eran kiwis como en Nueva Zelanda pero parece ser son una especie autóctona de la isla que no aprendí su nombre. También se cruzan muchas vacas, cabellos y cerdos pequeñitos en familia que van comiendo hierba por todos lados. Los autobuses son muy chulos y coloridos, de estilo de autobús de colegio norteamericano.
En la isla hay bastantes resort para público de poder adquisitivo alto, casi todos cerrados en esta época, justo hoy es el día después de Reyes. En algunos de estos lugares puedes comer ya que los restaurantes están abiertos. Nuestro favorito fue el Sea Breezer. Un lugar paradisiaco en una cala perfecta con su pequeña isla en El Centro, rodeado de frondosos árboles y cuidadisimo como es costumbre en la isla. Disfrutamos de una  deliciosa comida junto al mar solo interrumpida por una lluvia ligera pero incesante.
Hay un precioso lugar junto a la playa llamado Return to Paradise, que es un espacio privado con muchas fales y que lo regenta un tal Mes, para nosotros Messi. En este lugar no hay turistas solo samoanos con los que puede compartir música y risas. Las familias llevan comida, bebida y equipos de música, alquilan por unos tres euros el fale para cada grupo y pasan el día en compañía. Yo pensaba que este era el nombre del lugar donde se hizo la película Retorno al Paraíso, y mi amigo Messi, me indicó que eses lugar ahora es un resort que sea a unos tres kilómetros, y que podía pasar allí de vista como así hicimos. Pero nada mucho escaparate pero poco auténtico, así que volvimos al primer Paraiso a seguir disfrutando la tarde y la puesta de Sol junto a los simpáticos samoanos.
Visitamos también otro lugar muy especial al suroeste de la isla, The Giant Clams, una playa con almejas gigantes, como volantes de coches. Es un lugar protegido por tanto no se permite tocarlas y mucho menos cogerlas. Para verlas has de entrar nadando con aletas una largo distancia y una vez en la zona que está señalizada con boyas, puedes sumergirte apenas metro o metro y medio y verlas. Cuando te aproximas y las ver cerrarse así de grandes, de verdad que impresiona.
En Apia cenamos en un bonito restaurante italiano llamado Paddels, cuyo simpático dueño nos contó muchas historias además de ofrecernos una excelente cena mediterránea. En la ciudad es el único sitio donde puedes comprar algún detalle para llevar, y en nuestro caso las famosas banderas que adornan nuestras mochilas. Camisetas del país y magnéticos completan nuestras compras.
Tusua Ocean Trench, es el lugar más espectacular de la isla. Se trata de un cenote, de origen volcánico este pozo natural está inundado de agua Del Mar, muy próximo al acantilado. Este tiene una larga escalera espectacular que te baja hasta la base del agua que con su color verde esmeralda transparente  te deja cautivado desee que te asomas. Desde abajo puedes nadar hasta otra cueva próxima guiado por una cuerda a la que puedes asegurarte.
Cerca de aquí pudimos ver otra vez los Blow Holes, muy parecidos a los que vimos en Tonga aunque no tan espectaculares, fundamentalmente porque el agua no llegaba con tanta violencia. Para bajar a ellos hay que hacerlo por una zona de jardines cuidadisimos, una vez más, y abajo hay enormes piscinas naturales que puedes cruzar en el intervalo entre subida y bajada de marea.
El concepto de fale se ve por toda la isla, también como centro de reunión, colegios, incluso Iglesias. Así pueden verse estas construcciones abiertas, solo con las columnas del perímetro y el techo siempre hecho de palmas de plátano secas, y unas cortinas de plástico enrolladas arriba que cuando llueve las dejan caer.
La población samoana es muy religiosa, enfrente de las casas ves las tumbas de sus familiares muy bonitas y mejor cuidadas con flores.
En el norte está la principal zona de alistamiento de ballenas se llama Papalea, que también es un precioso arrecife de coral al que puedes acercarte en barco. Desafortunadamente nosotros no pudimos por el temporal tan malo que tuvimos. Tuvimos que conformarnos en pasear por el embarcadero y tomar te en la casa del barquero.
También al norte está Piula Cave Pool, una piscina natural con agua de mar y muchos peces de colores, otra visita que no pudimos disfrutar más que de lejos también por el tema del temporal.
Samoa, una preciosa isla, nada cara, apenas nos gastamos 600$ samoanos, unos 100€, incluyendo comidas alojamientos y desplazamientos.  Lo mejor, por supuesto, su encantadora gente.
Mes nos enseño algunas palabras como Hola que se dice Talofa, Adiós se dice Tofa Saifua, y Gracias que se dice Faftai Lava. Ah, y la excelente cerveza Vailima.
Vive un día cada día. No te acuestes y pongas la “máquina del tiempo”. No digas nunca no tengo tiempo. Este momento contiene todo el tiempo disponible en el Universo. Usa el tiempo como una medicina, aceptando el  momento presente, en lugar de como un veneno, resistiéndote. Las pausas que tanto enojan a tu EGO son necesarias. El tiempo es un medio y no un objetivo.

Tonga

Nuestro siguiente destino fue el reino de Tonga, un conjunto de más de 170 islas en el Pacífico Sur. La isla principal se llama Tongatapu, y la capital es Nukualofa. Nuestra intención era visitar Vavau, una preciosa isla del archipiélago bastante más al norte pero no había vuelo,era muy caro o había complicaciones para volver en estas fechas de primero de año, y a todo eso sumamos que teníamos pocos días. Así que decidimos visitar muy bien la isla principal y las pequeñas islas cercanas en cuatro días y tres noches.
Es muy fácil la comunicación con los tonganos, su lengua también se llama Tongano pero tienen como segunda lengua el ingles, que hablan con muy buen nivel. Tonga quiere decir Sur, y parece ser que se le puso este nombre a estas islas que están al sur de los principales archipiélagos de la inmensa Polinesia. Algunas palabras en lengua local son: “alua” que quiere decir adiós; “malo opito” es gracias, “malo elelei” que significa hola.
Para movernos por la isla y conocerla toda alquilamos un coche Toyota Airis por 60 dólares tonganos. El cambio por dólar es de 0,44€. es decir unos 27€ nos costó el coche, lo considero barato para el precio de estas islas tan aisladas. Tuvimos que pagar un suplemmeto de 18 € mas por devolver el coche en el aeropuerto para desde allí coger nuestro próximo vuelo a Samoa, así de esta forma nos ahorramos el taxi de ida ya que el aeropuerto queda bastante alejado de la capital donde estamos alojados. Un detalle es que mi carnet internacional no es valido así que si me detienen por alguna infracción me sancionarán, cosa que afortunadamente no ocurrió.
Salimos de nuestro cómodo hostel llamado Malau Lodge, situado en un bonito lugar muy cerca de la playa y del centro de la pequeña capital. Toda la isla está muy mal comunicada de red de internet, para el que tienes que comprar un voucher, con boletas y datos por tiempo como antiguamente en Europa porque la conexión es muy cara. Para haceros una idea, el servicio de 75 megas cuesta unos dos dólares.
Las carretera principal. en cambio, está en muy buen estado sobre todo en la parte norte. Solo hay que llevar cuidado con los radares móviles, que hay muchos y bien escondidos. El trazado va bordeando toda la isla. y hemos hecho nuestra primera parada en el desembarco del capitán Cook, lugar poco interesante, tan solo un mirador. Después y en dirección noreste llegamos a  Ha´amonga´a Maui, esto es una puerta gateaway, tres piedras milenarias tipo Stonehenge, y se trata de una puerta de coral que da entrada al mas allá, . El rey en el año 1960 mando a los científicos que encontraron una explicación y parece ser que concluyeron que la piedra superior esta como alojada y que hace de techo y tiene dos marcas como cuñas la de la izquierda y derecha son dos puntas que marcan hacia el cielo una el trópico de Cáncer y la otra el de Capricornio. Los dos puntos donde sale el sol los dos días, el mas largo y el mas corto del año.
Después estuvimos en la Anatulo Cave esta junto a la playa, cuesta una tasa de entrada de 6 euros. Es chulisimo, con estalactitas y estalagmitas, no tan bien iluminada ni tan muy bien señalizada como otras que hemos visto y tampoco muy bien cuidada pero es espectacular su interior. El principal atractivo es que es hay piscina dentro  enorme. Conforme te aproximas vas escuchando mucho ruido, voces y música. La sorpresa es que hay muchos grupos sobre todo familias disfrutando de la piscina interior de la cueva. hay lugares para saltar, y el único peligro es la aglomeración y el resbalarte. La poza de agua es muy profunda y de agua cristalina. Después quise visitar Inna Cave, otra cueva que esta junto a la playa de Ojo Lake, muy salvaje y bonita. hay que bajar unas escaleras y desafortunadamente la cueva esta cerrada ya que esta cueva pertenece a un resort privado y solo abren cuando hacen celebraciones particulares o cenas.Este es uno de los pocos restaurantes en todo la isla que puedes encontrar, y no abre todos los días, apenas hay tres o cuatro en toda la isla.
La carretera del sur esta en muy mal estado, ya me lo habían advertido pero quise vivir la aventura y ver algunos lugares curiosos, como la misión de Santa Teresa de Avila, ademas de inmensas plantaciones de piñas, cocoteros y meloneros. Muchos pastos y vacas. La carretera a veces va por zonas de selva con mucha frondosidad y numerosas entradas a uno y otro lado donde se pueden ver camiones entrando que parecen desaparecer en la espesura. Acabada esta carretera del sur y cerca ya de la costa suroeste, se encuentran los famosos Blow Holes. Este es un lugar con acantilados y la particularidad  es que en el arrecife que hay junto a la orilla hace un escalón enorme. El océano golpea violentamente contra este arrecife volcánico que tiene muchos agujeros y perforaciones en su interior, como un queso de gruyere. Cuando entra el agua de forma violenta lo hace a presión y sale con fuerza por los caminos que encuentra hacia arriba simulando un géiser, simplemente espectacular. Las subidas y bajadas de la marea van haciendo una sinfonía de ruido y chorros por todo el acantilado, algo que no había visto en mi vida.
Después fuimos a ver Maui’s Rock. Maui quiere decir Dios. Esta roca se conoce también como Tsunami, llamado así porque la leyenda dice que esta enorme roca la tiro Dios desde la isla de enfrente para calmar a la gente con costumbres muy inquietas de esta isla.
Otro lugar algo mas al norte y muy interesante es the Flying Fox Sanctuary, los zorros voladores, una especie de murciélagos . Me vuelvo loco buscándolos en la zona del pueblecito que me habían comentado y no veía nada, buscando por error una especie de zoo o algo parecido. Tuvieron que ser unos niños los que me explicaran que el santuario es en realidad aquel mismo lugar, y que los zorros estaban en los arboles, llamados allí tula, y que se cuelgan boca abajo y permanecen quietos hasta el anochecer, cuando salen a comer mosquitos. Me acompañaron y nos aproximamos y pude verlos, muy muy quietecitos. Aquí la gente se los come habitualmente, aunque yo desistí de hacerlo.
Mas al noroeste hay un resort llamado Bacaloa en el que puedes cenar de Buffet, muy habitual aquí y dado que hay pocos restaurantes se llena y si no reservas no entras. El producto estrella es el puerco asado, tambien hacen un show polinesio de música y danza, y los músicos me cantaron el cumpleaños feliz en ingles y tongano para mi hija Paula que cumplía años aquel día 2 de Enero. El restaurante esta junto a la playa y desde allí vimos un hermoso atardecer en el Pacifico ademas de la agradable velada.
Hay un café en la capital Nukualofa llamado Escape, considero que es el mejor de la ciudad; allí comimos swordfish, pez espada con deliciosa agua de coco. El agua de coco nos tiene enganchados, esta riquísima, y por solo un euro. Cuando la pruebas y esta como gasificada o acida es porque esta pasada, pero tiene la ventaja que así el coco para comer esta mejor. El otro café es el Friends Coffee, y ya esta toda la oferta de la ciudad. La gente se recoge a las 8 y es dificil ver a nadie por la calle a partir de esa hora. La ciudad es totalmente horizontal, es extraño ver dos plantas no digamos tres alturas de edificios. las calles son muy anchas, sin casi ruido, ademas que los coches van muy despacio. Las casas todas tienen la bandera nacional en la puerta, me da envidia ver este orgullo de todos por su bandera y su pais. Gente muy simpática estos polinesios, aunque no tanto como Vanuatu pero mas que en Solomon desde luego.
La terminal del ferry, es el muelle o wharf, alla se cogen  los barcos que van a las islas mayores y también las excursiones a las islas próximas. Desde aquí se puede ir a Eua y a Tata Island, pero son islas muy alejadas y desistimos por falta de tiempo. Un día fuimos a Fafa island, el trayecto nos costo 40 euros de los dos, e incluye el velero, que va sorteando a motor las peligrosas corrientes marinas con una habilidad increíble. En el recorrido ves muchos barcos hundidos debido al  ciclón del pasado año que asolo la isla, sobre todo esta bahía de Tongatapu. La visita a esta isla es preciosa, hay muchos fales, chozas de hoja de plataneros que están  abiertas para dormir o refugiarse. El precio incluye la comida y puedes visitar toda la isla con algunos lugares para ti solo, un Coral Garden espectacular y también puedes ver un vivero de ostras, the oyster farm. Conocimos en esta visita a Thomas y karen, el polaco y ella de Nueva Guinea, muy amables.
Al dia siguiente hicimos otra visita a Pangaimotu Island, mas folclórica que la anterior, muchas familias, y muchos fales mas auténticos aunque menos confortables que los del día anterior. La isla es una pasada, y como la gente en familia se queda en la playa junto al embarcadero, puedes dar la vuelta a la isla en solitario, cosa que hicimos. Muy salvaje, nos hicimos amigos de un perro que nos acompaño en toda la vuelta. Nos costó la visita 23 euros la mitad que el día anterior y también todo incluido. Aquí hay un barco hundido pero justo al lado de la playa y puedes subir y tirarte.
Tonga fue un lugar que nos gustó mucho para los pocos días que estuvimos, sus gentes y sus paisajes nos enamoraron.
Cuanto tiempo es para siempre?, preguntó Alicia. A veces solo un segundo, respondió el conejo. LEWIS CARROL.
Mas SER y menos TENER. Somos seres humanos y no tenerse humanos.
Hay lugares de los que no vuelves nunca.
José Andrés, Enero 2019.

FIJI ISLANDS

Después de pasar los días siguientes a la Navidad en las islas Solomon, decidimos darnos un homenaje para fin de año y pasarlo en Fiji. La verdad es que intentamos volar al día siguiente hasta cruzar la linea internacional de cambio de día para pasar dos veces la Nochevieja el mismo año, algo curioso pero que tampoco era tan importante. En cualquier caso, es dificil por la saturación de pasajeros volando esas fechas y además es muy caro y nosotros tenemos un presupuesto reducido. Por cierto quiero deciros que nos gastamos más del triple de dinero cruzando el pacífico de isla en isla en avión (alojamiento y comidas aparte) que en los tres meses anteriores desde la india hasta Vietnam, viajando en bus, tren y barco. Lo suyo si tienes tiempo es navegar los mares del Sur, pero hay muchísima distancia y los barcos que puedes encontrar hacen rutas muy cortas. Así que no es fácil.

El aeropuerto internacional de Nadi es habitualmente el de llegada a la isla de Fiji. Solo aterrizar ya te encuentras mejor que en tu casa gracias a la hospitalidad y simpatía de los fijianos, cantandote alegres  canciones con sus ukeleles mientras esperas a que los encantadores funcionarios de inmigración te visen  el pasaporte preguntando con interés por tu lejano país de procedencia. Para alojarte te recomiendo la ruidosa Suva, la segunda ciudad más grande al otro lado de la isla, a esta ciudad Nadi poco bonita y con mucha gente de paso.

Llegamos un día antes de Nochevieja y elegimos estira nuestro presupuesto para la ocasión en el bonito hotel Holiday Inn de Suva. Nos reciben con el habitual “bula” el saludo local que sirve para hola como para buenos días o buenas noches. Tambien los oiremos repetir: Good Day, que no es un deseo, es que vas a tener un Buen Día. Y mi favorito: “Another dar in Paradise”. Desde la piscina del hotel puedes ver la playa donde puedes ver cómo sube y baja la marea de forma muy brusca  en muy poco tiempo, dejando varadas las barcas y reflotandolas después como de forma mágica. A unos pocos kilómetros de esta playa se puede distinguir la pared de coral que protege la isla.

El hotel es un reflejo de la mayoría de la isla, con buenos servicios y buenas comunicaciones. Esta isla principal no es tan cara como se pueda pensar. Lo caro son las islas paradisíacas próximas y de catalogo de novios, algunas de ellas privadas. Las más conocidas son las Yasawa Islands, muy alejadas y que despertaban poco interés en nosotros. Por lo demás los precios de comida, transporte y alojamiento es más barato que en España. Y todo muy limpio y bien cuidado, parques, museos y áreas comerciales. El clima es tropical y suave con una temperatura.

Los fijianos son gente muy grande, gruesa, relajada y simpática. Llama la atención su gran cabeza y su muy corto cuello. La raza son austronesios que es la raza originaria de la Polinesia. El color de su piel es debida a su ascendencia hindu. Resulta que los colonos británicos después de exterminar gran parte de la población local, trajeron muchos indios para trabajar como esclavos en las plantaciones de caña de azúcar y de piña. De hecho la piña se convirtió en el producto nacional y figura en la bandera de este encantador país.

El día de Nochevieja fue muy especial, además de lo particular de celebrarlo 12 horas antes que nuestros compatriotas en España. Cena, fiesta, espectáculos tribales y fuegos artificiales y después una velada deliciosa en una discoteca de la cuidad. Una pena que se acabe este año que tan bien nos ha tratado. Bienvenido 2019 donde tendremos nuevas emociones.
El día 1 volamos con destino al reino de Tonga del que volveríamos cinco días después para hacer una escala de un día esperando nuestro siguiente destino: Samoa. Durante esa escala de unas 22 horas esperábamos hacer algo de actividad visitando algunas de las islas próximas. De hecho teníamos reservado un tour por unos 90 € todo incluido con el que haríamos un Island hoping por las Mamanucas, las South Sea Island. Hubiéramos visitado la famosa Bounty Island, Treasure Island, Beach Comber y otras islas en un sightseeing de unas 8 horas. Pero el tiempo no no sólo permitió, se cancelaron todas las navegaciones por la proximidad del ciclón Mona, que a punto estuvo de hacernos cancelar nuestro vuelo a Samoa.
Para disfrutar del día una vez renunciada la navegación, decidimos pasar el día en el puerto deportivo, the Naraw Island, allí comimos en el Essence Lunch un delicioso mero con verduras. Por la tarde nos acercamos a visitar la conocida y cercana playa Backpackers Beach, que como su nombre indica es la preferida por los mochileros y aquellos que esperamos nuestro vuelo. En nuestro caso destino a la isla de Samoa. La aventura continúa.
Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás. ERICH FROMM
Aléjate de la gente que empequeñece tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso. Pero la gente grande realmente te hace sentir que tú también puedes ser grande. MARK TWAIN.
Ningún barco está seguro fuera del puerto, pero los barcos se construyeron para navegar los mares no para buscar la seguridad. RAIMON SAMSO.
José Andrés. Enero 2019.

Solomon Islands

Llegamos a Solomon Islands procedentes de Vanuatu, el pais feliz, el día siguiente a Navidad. La capital es Honiara y se encuentra en la isla de Guadalcanal, famosa porque tuvo lugar una de las batallas más conocidas de la segunda guerra mundial.Tuvimos ocasión de ver muchos restos de naufragios muy cerca de las playas incluso buceamos entre ellos.

Estas islas de la Melanesia fueron descubiertas al mundo occidental por el navegante español Alvaro de Mendaña, que tiene una estatua conmemorando este descubrimiento en la entrada de la ciudad junto a una iglesia católica. La religión es cristiana en parte católica y en parte protestante debido a su etapa como colonia británica. De hecho el nombre original como las bautizara Mendaña, fue Islas Salomón, en honor del rey de Israel, y los ingleses las rebautizaron como Solomon Islands. la lengua es el pajín  pero te entiendes en ingles bastante bien con términos graciosos como jelu, monin  o tankiu, así tal cual. La cerveza local solbrew está excelente, por cierto.
La capital de la isla y alrededores no tiene excesivo interés, y las comunicaciones y en general todos los servicios dejan mucho que desear. Las carreteras están en un estado lamentable y a los pocos kilómetros te toca vadear aguas violentas por las fuertes lluvias frecuentes, muchos coches se quedan atascados. De hecho en dos ocasiones tuvimos que volvernos. Intentamos llegar a Tamadea beach, una zona muy espectacular de la que habíamos oido hablar pero nos dijeron en el camino que unas semanas atrás, tribus muy violentas de una isla vecina, los Malalaitas habían llegado y destrozado todas las instalaciones de forma violenta. Parece ser que esto es algo normal aquí, vamos que es poco seguro según qué lugares, así que decidimos recogernos y volver a la capital.

Hay dos islas preciosas que nos hubiera gustado visitar, Gizo y Sejé, donde está Marovo Lagoon, la laguna salada mas grande del mundo. Pero resulta que aquí todo es complicado, de mala calidad y carísimo, así que decidimos no ir. Donde si estuvimos y disfrutamos mucho, como he dicho antes, fue en las playas con restos de naufragios, disfrutando como niños y con niños, ya que es uno de los pasatiempos nacionales. Las playas están muy sucias y descuidadas. Las familias se reúnen en este pasatiempo compartiendo comida y música mientras niños y mayores se bañan con antiguos buques y aviones de guerra a orillas de la playa.

De camino paramos en un puesto de un producto que todo el mundo consume en la isla, y que ya habíamos visto en otros países del sudeste asiático, “betel nut”. Esta especie de droga legal, se consume metiendo en la boca un tipo de nuez y después se muerde una hoja llamada “fruit leaf”, supongo que tendrá algún liquido que reacciona al mezclarse con la saliva y que antes se moja en unos polvos de lima llamados “lime powder”. Todo esto se mastica en la boca y se aguanta durante un buen rato al cabo del cual lo escupes y se te queda la boca totalmente roja de la reacción. Como no me gusta perderme nada, la probé y puedo decir que se trata de un efecto muy eufórico y excitante. La mala noticia es que su consumo continuado produce cáncer, algo que no les impide consumir con ansiedad a la mayor parte de la población. Incluso vimos a policías tomándola como si nada. En fin …

Como he dicho si quieres visitar alguna isla aunque sea próxima el precio es carísimo a  no ser que aproveches que alguien vaya a ella y te lleve. Y eso es lo que hicimos. Así visitamos Tulagi Island, una preciosa isla a unas tras horas en barca de motor. La pena es que nuestras expectativas no se cumplieron. en los dos días que estuvimos no paró de llover mas que una mañana. El hospedaje era de muy mala calidad, sin agua caliente, solo había arroz y pollo para comeré y cenar, y era muy caro. Eso si las chicas  que lo cuidaban, Anita y Evelyn eran muy encantadoras. En la única aldea que hay en la isla habrá unas cien personas. Al memos tuve tiempo de visitar algunas casas y conocer las costumbres locales. Quise ascender la montaña mas alta de la isla pero resultaba muy peligroso porque había numerosos desprendimientos y había habido muchos accidentes. La anécdota es que no encontrábamos quien nos llevara de vuelta a Honiara y tuvimos que esperar que la lancha de la policía saliera a hacer un servicio y amablemente nos acercaran a la capital.

En general esta isla no nos gustó mucho hemos estado y estaremos en otras islas del Pacífico con experiencias mucho más gratificantes. De aquí para las hermosas Islas Fiji a seguir nuestra aventura.
No te arrepientas de nada de lo que hagas, tan solo de lo que no hagas y de lo que hables de más.
May you always have, love to share, health to spare and friends take care.
José Andrés. Diciembre 2018.